"Crónica de una cacería de troles", JAMES MCBRYDE

viernes, 17 de junio de 2016
CRÓNICA DE UNA CACERÍA DE TROLES 
James McBryde
Editorial: Hermida Editores
Traducción y Noticia del Autor: Óscar Mariscal
94 páginas





Hola, queridos amigos lectores:
Como no quiero aburriros con mis aventuras y desventuras (más de éstas que de aquéllas) como opositora, os he traído las peripecias de un trío que, desde luego, se lo pasan mejor que yo.
Os hablo de “Crónica de una cacería de troles” de James McBryde que recientemente ha editado la, cada vez más en alza Hermida Editores.

Los tres amigos: McBryde, James y Stone
Nos encontramos ante una descacharrante novela gráfica en la que tres jóvenes (el autor James McBryde y sus dos amigos M. R. James y W. J. Stone) viajan a Dinamarca con la intención de capturar a uno de los seres míticos que, se dice, pueblan esas tierras. Un trol, ni más ni menos, es lo que andan buscando aunque, para ello, deban emprender una estrambótica aventura llena de momentos divertidos y surrealistas. ¿Conseguirán los aventureros su objetivo?

Conste en acta que, a priori, no conocía de nada al señor McBryde. No en balde, Hermida Editores se caracteriza por la traducción y publicación de escritos inéditos en castellano o injustamente tratados por el mundillo editorial en nuestro país. Por ello, no es de extrañar que algunos de sus autores no los conozcamos o que, de hacerlo, tropecemos con títulos desconocidos (sin ir más lejos, la deliciosa novela corta de Louise Mary Alcott que reseñaba aquí).  De modo que, como os decía, no sabía a qué atenerme cuando vi la cara de pillo del trol de la portada. Pero, no problem, como suele ser también habitual (y muy de agradecer), la edición cuenta, por un lado, con el prólogo de M. R. James, uno de los protagonistas de la historia, amigo real del autor, con un buen apartado visual (fotografías como la que tenéis un poco más arriba y otras cierran el volumen) y con una Noticia del autor, a cargo del traductor de la historia Óscar Mariscal, así que no tardé en ubicarme. McBryde (1874-1904) fue un joven médico e ilustrador inglés que trabó amistad con el mentado M. R. James, profesor de Medicina en la Universidad de Cambridge. Pese a que su vocación fue artística desde muy temprana edad, se doctoró en Medicina coaccionado por una larga tradición familiar de eminentes médicos, carrera que abandonó para dedicarse por completo a su pasión por los lápices. En un viaje por Escandinavia, entre James, W. J. Stone (otro colega médico) y McBryde surgió la ocurrencia de intentar cazar un trol y la anécdota sirvió a McBryde para crear la pequeña novela gráfica que nos ocupa.

También se ofreció a ilustrar los relatos que escribía James pero, lamentablemente, la muerte frustró sus intenciones y provocó que la “Crónica de una cacería de troles” fuera publicada de manera póstuma por James a modo de homenaje.

Sabiendo todo esto, la aventura recogida en estas páginas tiene más valor sentimental casi que como historia en sí. Nos encontramos ante una aventura breve llena de momentos graciosos que provocan más de una sonrisa, pero poco más. Personalmente, me han gustado más los dibujitos que acompañan la historia (y lo digo en diminutivo porque son de tamaño pequeño) que la historia en sí y creo que ellos refuerzan y dan comicidad al relato, que sin ellos sería soso y con poca chispa.

Quizás esperaba más de este volumen pero lo cierto es que lo que más valoro es la oportunidad que me ha ofrecido para conocer a un dibujante que me era totalmente desconocido y que, ahora, me gustaría investigar.

La novela se lee en un suspiro y, como digo, aunque provoca momentos de disfrute, se olvida con la misma facilidad con la que se lee. Por ello, decía, su valor sentimental y testimonial de una amistad verdadera es el que más destaca.
Sin más, me despido de vosotros agradeciendo una  vez su confianza a la editorial Hermida Editores y recomendándoos que os deis una vuelta por su catálogo porque seguro que os sorprende alguna que otra novedad.
Ah, sí, y me despido también soñando con acabar las dichosas oposiciones y poder escribir con más asiduidad por estos lares.(De todas formas, si me echáis de menos, recordad que también podéis leerme en la web www.anikaentrelibros.com, donde también escribo reseñas.)
Besos, y feliz inicio de verano!!


Ana Vanesa Cremades

Reseña: "Un susurro en la oscuridad" de Louisa May Alcott

jueves, 28 de abril de 2016

Un susurro en la oscuridad

Louisa May Alcott


Datos técnicos:

Colección
El Jardín de Epicuro - Ficción
Autor
Prólogo
Óscar Mariscal
Traducción
Óscar Mariscal
Páginas
80

¿Quién no conoce a Louisa May Alcott y su hiperfamosa “Mujercitas”? Bien sea por las versiones cinematográficas, bien por la lectura directa de la novela, la obra de Alcott supuso, para muchas generaciones de niñas, un modelo ético y de comportamiento y, actualmente, todavía se lee con facilidad y deleite. Aunque su mensaje ya nos parece anticuado y la visión que ofrece de la feminidad es producto de su época y de una sociedad patriarcal en la que la mayor aspiración de una mujer era ser buena esposa y madre, las aventuras de Jo, Beth, Amy y Meg siguen deleitándonos como relato amable de unas infancias sencillas y familiares que la actual vida cosmopolita ha acabado erradicando.

 Pues bien, en esta ocasión, no os vengo a hablar de las famosas hermanas March, sino de otra de las creaciones de Louisa May Alcott, autora muy prolífera (escribió más de trescientas obras) de la cual Hermida Editores acaba de traducir y publicar la novela corta “Un susurro en la oscuridad”. Esta novelita (se lee en un suspiro pues apenas tiene 80 páginas), nos cuenta la historia de Sybil, una jovencita de 18 años huérfana en el momento en que un tío suyo decide acogerla bajo su protección. En realidad, descubre Sybil muy pronto, la intención de su tío es casarla con su hijo, un joven llamado Guy muy apuesto y algo temperamental. Aunque el joven le resulta sumamente atractivo, a Sybil no le gusta saberse objeto de un plan prefijado y su coquetería y cierto orgullo la llevan a entablar un juego con tío y primo del que no saldrá indemne.
La autora norteamericana Louisa May Alcott

Poco más voy a decir de la trama, pues no quiero desvelar nada relevante o que os pueda sustraer parte del placer que he sentido yo al leer esta historia. Porque me ha gustado mucho.
Desconocía por completo esta faceta de Alcott de autora de thrillers góticos, pues esta novelita se inscribe en este género y está totalmente alejada de su obra más conocida. Es verdad que en “Un susurro en la oscuridad” encontramos también un personaje protagonista femenino fuerte, como sus mujercitas, pero también es cierto que la autora nos ofrece un relato lleno de emoción y suspense. Como decimos en casa, de manera informal, ésta es una de esas historias “que te hace mala sangre” porque la protagonista se ve inmersa en una situación injusta y asfixiante que, a pesar de su carácter insensato, el lector sabe que no la merece.

Desde el principio, la relación de Sybil con su tío y su primo tienen algo de desconcertante que no pasa inadvertido para el lector atento y, muy pronto, ese miedo soterrado se descubre y resulta en una historia frenética en la que es inevitable situarse de parte de la jovencita intrépida y leer sin descanso para descubrir su sino final.

En resumen, nos encontramos ante una historia que se bebe en dos sorbos, emocionante y cargada de lo mejor de un género literario que me encanta y en el cual jamás pensé que encontraría a la autora de “Mujercitas”.

Desde aquí querría dar las gracias a la editorial Hermida Editores, tanto por confiar una vez más en mí para leer y reseñar sus títulos como, sobre todo, por sus últimas elecciones de los mismos. Esta editorial se ha ganado un hueco en mi corazón y estanterías porque editan obras o bien desconocidas o menos populares que no dejan de fascinarme.


Si os apetece pasar un buen –mal momento leyendo una historia cargada de eso que los ingleses llaman “uncanny” y unos personajes misteriosos, ésta es, sin duda vuestra novela. Ideal para una tarde lluviosa como la de hoy. 

"La noche de los muertos vivientes", John Russo

martes, 15 de marzo de 2016
¡Buenas tardes, amigos lectores!
Seguramente os preguntaréis qué ha sido de mí y si he dejado de leer o ver cine para llevar tanto tiempo sin escribir nada por estos lares. Ni lo uno, ni lo otro (y el día que lo haga dejaré de conocerme a mí misma).
Lo cierto es que desde hace unos meses colaboro con la web www.anikaentrelibros.com y subo allí las reseñas de la mayoría de libros que voy leyendo.
Sin embargo, en esta ocasión os traigo una reseña de un libro que ha sido una gozada y que conseguí gracias a Hermida Editores. 
¿Su título? La noche de los muertos vivientes (léase con voz tétrica de película de terror).


La noche de los muertos vivientes, John Russo




Argumento:
Basada en la película del mismo título de 1968 dirigida por George A. Romero, “La noche de los muertos vivientes” relata una espeluznante y desconcertante noche en la que los muertos se levantan de sus tumbas en busca de carne humana viva. La acción comienza cuando una pareja de hermanos visita a su padre en el cementerio y se tropiezan con un ser putrefacto, que recuerda lejanamente a un ser humano pero que ataca al chico para comérselo. A partir de aquí, la novela acompañará a la chica, Barbara, en su huida y su encuentro con Ben, un joven de color con el que se atrinchera en una casa en mitad del campo. Ben no está dispuesto a dejarse morder fácilmente y, mientras la pareja prepara sus defensas, el ejército norteamericano hace cuanto puede para acabar con la invasión.

Opinión personal:
“La noche de los muertos vivientes” me ha encantado. Así de sencillo. Desconocía que la famosa película que aterrorizó a la generación de mis padres y que tan mítica se ha vuelto con el paso de los años contara con una novelización por parte de su propio guionista, John Russo.

Ese aspecto, como viene siendo habitual, responde al interés de Hermida Editores en la traducción y publicación de novelas inéditas en castellano con las que nos viene sorprendiendo últimamente. Desde luego, esta novela merece muchísimo la pena ser leída y disfrutada (si se puede emplear el verbo “disfrutar” para describir la inquietud y angustia que sentí mientras transcurría esa interminable noche), porque en su brevedad esconde una historia capaz de ponernos los pelos de punta y, tan visual, que es imposible que te deje indiferente.

Y es que, ¿quién mejor que John Russo, creador de esta historia, para devolvernos al mundo de pesadilla que ya dibujó para la gran pantalla? Algo que me atrapó por completo en la lectura y que es, creo, una de las mayores virtudes de la novela, es justamente el lenguaje tan cinematográfico en que está escrita. Realmente, parece que estemos allí, dentro de la casa con Barbara y Ben, sufriendo el mismo lento pero implacable acoso y derribo de las criaturas venidas de ultratumba.

He de reconocer, que pensaba que la historia no me inquietaría tanto como lo ha hecho. He visto la serie The Walking Dead y, sinceramente, últimamente parece que el tema zombie está más que explotado tanto en cine como en televisión, pero “La noche de los muertos vivientes” me mantuvo nerviosa toda su lectura, tanto o más que la mejor película de terror del género. Russo es sumamente descriptivo pero también un gran contador de historias. Por eso, en ningún momento tuve la sensación de que no pasaba nada o que había descripciones de más. Muy al contrario, cuando acabé la lectura y eché la vista atrás, me di cuenta de la cantidad de cosas que habían ocurrido en un espacio tan reducido como una casa en mitad de la nada y en un espacio de unas horas. Realmente, la lectura no podía haber sido más ágil ni la acción más trepidante.

Sin embargo, lo que realmente me gustó al cerrar el libro y dejar reposar un tanto todo cuanto había leído es el brutal mensaje que nos deja Russo: en situaciones límite el ser humano está solo. Y da igual que vivas en el país más avanzado del mundo (como en este caso lo era EE.UU. a finales de los sesenta), porque ante lo desconocido hasta el ejército más poderoso de la Tierra es inútil. Si tenemos en cuenta el momento en el que la novela fue escrita (todavía con el telón de acero en pie y la Guerra Fría amenazando la paz en el Mundo), este mensaje de soledad e indefensión es todavía más potente y convierte “La noche de los muertos vivientes” en algo más que una mera diversión llena de cadáveres andantes.

Dicha sensación de desesperanza, unida al irónico y cruel final de la obra (os aviso, os quedaréis con la boca abierta), me ha acompañado desde que terminé la lectura y sigue conmigo ahora que escribo estas líneas. Ella ha conseguido que una historia de zombies sea mucho más y por ella también le he dado la puntuación más alta en la red de lectores Goodreads.


En resumen, esta novela ha sido toda una sorpresa que me ha asustado, encogido el corazón y hecho reflexionar a partes iguales. Una historia con un ritmo trepidante, que se lee en un pis-pas y a la que quiero volver pronto visionando la cinta original de 1968.

Nada más por hoy, amigos, solo desearos una terrorífica lectura si os animáis con esta novela y desear, también, volver a escribiros dentro de poco.

La casa en los confines de la Tierra - William Hope Hodgson

jueves, 26 de noviembre de 2015
Buenas noches, amigos lectores.
¿Cómo van las lecturas estos primeros días de verdadero frío? Yo estoy teniendo un otoño muy productivo a nivel de estudios (me hallo inmersa en varios cursos superinteresantes a la par que exigentes y por eso no puedo reseñar tanto como querría) y también he tenido la oportunidad de leer algún que otro libro que bien merece unas líneas.

Como el que hoy os traigo. Se trata de una nueva colaboración con la editorial Hermida Editores que, en esta ocasión, me brindaron su edición de La casa en los confines de la Tierra del inglés William Hope Hodgson, considerado por crítica y público como padre de la novela de terror y ciencia ficción modernas e inspiración para autores tan emblemáticos del género como H. P. Lovecraft.


Datos técnicos:
La casa en los confines de la Tierra, William Hope Hodgson
Traducción: José Luis Piquero
Ilustraciones: Sebastián Cabrol
Hermida Editores, 2015
220 páginas
PVP: 19,90€

Argumento:
Mediante el recurso ya conocido de “manuscrito encontrado” Hope Hodgson nos presenta la historia de un caserón perdido en una recóndita área de Irlanda donde lo paranormal y lo puramente fantástico convergen. A partir de las memorias del morador de dicha hacienda, descubriremos que lo misterioso, horroroso e incluso lo místico pueden tener lugar tras los muros de una aparentemente gran casa señorial.  Criaturas espeluznantes, amenazas intuidas, viajes temporales y espaciales más allá de cualquier lógica se dan cita en esta historia que tiene más de ciencia ficción que de terror aunque en ella subyace una reflexión que puede erizar el cuello de más de un lector.



Opinión personal:
No había leído nada de William Hope Hodgson, lo admito. Es un autor que conocía de oídas, sobre todo por el papel importante que tuvo la lectura de sus obras en la creación literaria de otros escritores como Lovecraft. Sin embargo, dado lo oportuno de las fechas (el libro me llegó sobre Halloween aunque tuve que retrasar la lectura unos días) y dada la preciosidad de trabajo editorial que han realizado en Hermida Editores, decidí que era el momento de “catar” a este inglés hiperimaginativo.

La casa en los confines de la Tierra es más una historia de fantasía, de ciencia ficción, que de terror. Si bien es cierto que algunos de los detalles que se entrevén en la historia de esta misteriosa casa son bastante “creepies” o espeluznantes, el valor fundamental de esta obra,  y el groso de la narración se lo llevan los viajes extratemporales/espaciales que realiza involuntariamente el dueño del caserón a lo largo de su narración diaria.
Una de las preciosas ilustraciones de Sebastián Cabrol

Hope Hodgson trabaja perfectamente con la ambientación y la descripción es una técnica que domina a la perfección de ahí que sus decorados trasciendan el mero fondo y adquieran una vivacidad e intensidad que son de lo mejorcito de la novela a nivel estilístico. Sin embargo, la profusión de detalles en la descripción de ambientes tiende, inevitablemente, a  ralentizar la narración de la acción (la cual tampoco es muy abundante) por lo que esta novela requiere una lectura reposada. El lector debe estar dispuesto a dejarse llevar por la imaginación y que sus neuronas sean capaces de recrear los distintos escenarios que Hope Hodgson describe es fundamental para disfrutar de la experiencia de lectura tal y como esta obra se merece. Para ayudar a esta recreación ambiental, la presente edición cuenta con la inestimable colaboración del ilustrador Sebastián Cabrol que salpimenta la novela con una serie de dibujos preciosos, perfectamente acordes con la narración y que estimulan de forma muy vívida la imaginación del lector y su identificación con el protagonista: un hombre solitario aquejado de mal de amores que de pronto ve cómo su casa es atacada por hombres-cerdo y empieza a tener una suerte de viajes astrales o interespaciales-temporales capaces de desubicar al más pintado.

Creo que la inclusión de las ilustraciones ha sido todo un acierto y convierten esta edición en una pequeña obra de arte por partida doble: escritural y visual.


Para concluir, ésta es una novela sobre el bien y el mal, el cual puede acecharnos en las entrañas mismas de nuestro hogar; una historia sobre el perspectivismo y cómo moldeamos e interpretamos nuestra realidad a placer; un recordatorio de que no somos más que marionetas ubicadas en unas coordenadas espacio-temporales que nada tienen que ver con nosotros ni nuestra propia esencia.

Es una lectura pausada, detallista, llena de misterio y algún que otro pasaje desconcertante, atractivamente editada por Hermida Ediciones y una primera aproximación al trabajo de Hope Hodgson de lo más aconsejable.



Suave es la noche- Francis Scott Fitzgerald

viernes, 23 de octubre de 2015
¡Buenos días, amigos lectores!
La de hoy es una reseña especial.
Quizás porque hace tiempo que no escribo ninguna y pesa sobre mis hombros la responsabilidad de querer hacerlo muy bien y no sentir los dedos desengrasados.
Quizás porque vengo a reseñaros un libro de uno de mis autores favoritos de todos los tiempos.
Os hablo de Suave es la noche del gran Scott Fitzgerald.




Francis Scott Fitzgerald
Scott Fitzgerald (1896-1940) es uno de los autores norteamericanos más importantes y mejor considerados del siglo XX. Vivió décadas que en la memoria colectiva han quedado dibujadas con una pátina de nostalgia y cuento de hadas. Ciertamente, Fitzgerald, por su misma biografía y por las historias que nos cuenta en sus novelas se nos presenta como un hombre talentoso y triunfador de aquellos felices años veinte en Francia, hervidero social/cultural europeo de la fecha. Hombre muy inquieto culturalmente y amante de los placeres que el mundo podía ofrecerle, él y su esposa Zelda Fitzgerald fueron bien conocidos como uno de los matrimonios más peculiares -y tormentosos- de su generación.
Fruto de sus vivencias y de sus inquietudes intelectuales, nació la más famosa de sus obras, El gran Gatsby (1925), historia que, bien por las cientos de ediciones de las que ha disfrutado a lo largo de los años, bien por las adaptaciones cinematográficas que la han llevado a la gran pantalla, es conocida por básicamente cualquiera con un poco de cultura literaria.
La novela que hoy os reseño, sin embargo, no es El gran Gatsby, sino una novela posterior, de 1935, que recoge, de manera más pesimista y profunda, los sinsabores de la aparentemente perfecta vida de glamour y éxito del propio matrimonio Fitzgerald.
La edición que he leído es la realizada por Hermida Editores, la cual os recomiendo por la exquisita traducción de José Luis Piquero así como por el cuidado y mimo que la editorial ha puesto en crear un libro que, nada más como objeto, es precioso.

DATOS TÉCNICOS
Suave es la noche, Francis Scott Fitgerald
Traducción y prólogo: José Luis Piquero
Editorial: Hermida Editores, 2015
Colección: El jardín de Epicuro-Ficción
Tapa blanda con sobrecubiertas, 416 páginas
Precio: 19'90€ (libro físico) / 6€ (ebook)

SINOPSIS:
Suave es la noche nos cuenta la historia del matrimonio Diver (Dick y Nicole), una pareja norteamericana que, cuando arranca la novela, viven retirados en la Riviera francesa como tantos otros compatriotas de economía holgada de la época. Ambos son guapos, se quieren y representan la felicidad más plena. Son carismáticos y tienen grandes cantidades de dinero que no dudan en invertir en grandes fiestas, motivo por el cual conforman el núcleo de una pequeña y heterogénea congregación de veraneantes y exiliados. A este grupo se unen Rosemary, una jovencísima estrella emergente de Hollywood y su madre. Rosemary se enamora de inmediato de Dick, excusa narrativa que nos conducirá a conocer la otra cara del matrimonio Diver.

OPINIÓN PERSONAL:
Dicho a las bravas, me ha encantado. Suave es la noche tiene lo que ya me enamoró en las anteriores obras de su estilo: ese ambiente bohemio en el que se mueve, pero sobre todo la manera en que perfila a los personajes y su narración, llena de belleza y una aparente ligereza que oculta prosa de altísimo nivel. Está a la altura de El gran Gatsby sin dudarlo y, además, cuenta con una ventaja (o punto extra) con respecto a ésta: en Suave es la noche Fitzgerald nos ofrece una disección minuciosa de los sinsabores de su propia vida. Los Diver no son sino la trasposición al papel de Francis y Zelda y por ello resulta tan estimulante su lectura.
 Como mera obra de ficción Suave es la noche es un profundo y conmovedor estudio de personajes, de un matrimonio en apariencia perfecto pero sustentado en una relación desigual (no ahondaré más para no desvelar nada importante) que lo condena al fracaso. Como obra contextualizada en su momento de escritura y en la vida de su autor, Suave es la noche desborda los límites de la buena literatura para convertirse en recipiente donde Fitzgerald aboca la desesperación y dolor que su vida con Zelda también le conllevó.
El matrimonio Francis y Zelda Fitzgerald
Asistimos al proceso de destrucción de una pareja que podemos leer en dos niveles y en la búsqueda posterior de Dick-Scott Fitzgerald de su propia identidad. Aquella que perdió en el momento en que dejó de ser un individuo para formar parte de un matrimonio.
Por todo ello, he disfrutado muchísimo esta novela. La prosa de Fitzgerald es preciosa (como en el resto de su bibliografía) y la recreación de atmósferas y personajes es tan rica, variada y atractiva como solo quien ha vivido el momento puedo hacerlas. Fitzgerald sabe muy bien de qué y de quiénes habla y lo plasma por escrito en unas páginas que prácticamente se leen solas. Y si la forma de narrar es preciosa, el contenido tampoco decepciona. La acción no decae en ningún momento y aumenta su intensidad hasta conducirnos a un final no por anunciado menos desgarrador.
La pena es pensar que dicho final refleja demasiado bien las emociones reales del propio Fitzgerald.
Una novela imprescindible.

Por último, agradezco muchísimo a Hermida Editores su confianza depositada en mí para realizar esta reseña y os invito a pasaros por su página web. Tienen un catálogo realmente interesante de obras, algunas no muy conocidas, pero que merecen plenamente una puesta al día en el mercado literario español.

¡He regresado!

sábado, 29 de agosto de 2015
Buenos y veraniegos días!!
Tras una tortura de nombre oposiciones y un merecido paréntesis para descansar, vuelvo con las pilas a tope y con muchos proyectos en mi cabecita.
Pero antes de entrar de lleno en el "curso académico" y ponerme con las reseñas a saco, hoy os propongo simplemente charlar.

 Estoy un tanto cotilla-literaria-cinéfila-charlatana. En "A vivir que son dos días", el programa de las mañanas de loa findes de la Ser, la sección que llaman "Malditos roedores" ha tratado sobre libros, pelis o series que nos han hecho llorar.
Y aquí actúa mi cotilla-literar... todo eso. Porque he estado pensando en grandes llantinas y, a parte de las que tienen que ver con la vida cotidiana o las hormonas femeninas, la verdad es que he tenido muchas y variaditas (no me quejo, lo que no mata... ya se sabe).
De modo que os ofrezco mi lista y os pregunto: ¿Sois muy sensibles?¿Cuáles son vuestras "culturales"?

Personalmente,  reconozco que soy de lágrima muy fácil porque me meto mucho en las historia y empatizo con los personajes con facilidad. Sin embargo, soy también una llorona mucho más visual que lingüística, es decir, que igual que me asusto más fácilmente con una peli de terror que con un libro del mismo género,  lloro antes viendo que leyendo. Aclarado esto,  os confieso mis debilidades:
Visuales (pelis, series, vídeos en general).

-la muerte de Chanquete (me fui muy dramáticamente corriendo a llorar a la cama).

-"Titanic" (tenía 14 años y llegué llorando a casa. Menudo susto para mi madre. Me pasé varios años sin poder escuchar ni la canción, no digo ya verla).

-Ciertos vídeos de Youtube de animales abandonados (sobre todo si son perretes).

-"Bajo la misma estrella" (película, con el libro no. Acabamos todos llorando igual que antes reímos.  Toda una experiencia esta cinta).

-"El regreso de la momia" (ay, la edad y ese apuñalamiento...).

-"Siempre a tu lado, Hachiko" (En la vida la pienso volver a ver. Horas después seguía llorando y días y días después, si lo recordaba, lloraba de nuevo).

-"Una pareja de tres" (qué final, por favor).

-"Los puentes de Madison" (ese semáforo...).

Libros:
-"Harry Porter y la Orden del Fénix", J. L. Rowling (lo mismo, la leí con 16-17 años y la Rowling se portó muy mal).

-"Ojalá fuera cierto", Marc Levy (preciosa, mucho más que la película).

-"Expiación", Ian McEwan (qué impotencia, cómo sufrí,  cómo jugó con mis emociones McEwan... cómo lo admiro).

Me dejo mil, sobre todo películas,  pero este post se haría eterno y estoy escribiendo desde el móvil  (sí, qué masoquista soy, lo sé, pero quería que supierais que sigo viva y mi blog volverá).

Ahora os toca a vosotros: ¿qué historias nos hacen llorar?

La diosa de mi tormento, Nuria Llop

lunes, 27 de abril de 2015
Buenas tardes, amigos lectores.
Hoy os traigo una entrada muy especial porque el libro que voy a reseñar lo ha escrito una de mis mejores amigas y me cuesta no dejarme llevar por la emoción al hablaros de él. Me refiero a La diosa de mi tormento y ella se llama Nuria Llop y es una mamá, actriz de doblaje y escritora muy talentosa. Creedme, si no pensara de verdad, de corazón, que sus obras merecen tanto la pena, sería incapaz de dorarle la píldora (no me sale, nunca me ha salido y por ello me he ganado más de un disgusto, qué le vamos a hacer), de modo que espero que toméis en serio las siguientes líneas porque, si lo hacéis, descubriréis una autora de romántica histórica única en sus temas y poseedora de una pluma llena de sutileza y emoción.

La autora de novela romántica histórica Nuria Llop


La diosa de mi tormento es la segunda novela que Nuria publica con Círculo de Lectores (próximamente con Libros de Seda para todos los lectores no socios de Círculo), pero no es la segunda novela que escribe. Tras sus espaldas, como ocurre con la mayoría de escritores que de verdad merecen la pena, hay cientos de páginas emborronadas y varias novelas acabadas en el cajón (¿quién sabe si próximamente saldrán?). Os hablo de una autora que lleva años y años leyendo sobre el género que escribe, que se licenció en Historia del Arte pero que ha trabajado como actriz de doblaje y ajustadora muchos años y que escribe con pasión robándole tiempo a sus otros trabajos y a sus chicos, como los suelo llamar.

Nuria es una gran lectora. En general, pero especialmente de novela romántica y todas sus lecturas se notan cuando abres una de sus novelas. En ellas encontramos la mejor tradición de novela romántica histórica pero trasladada a nuestras fronteras, lo que las convierte en material inédito en nuestras librerías. Fruto de su pasión por la historia y por el teatro, Nuria ha decidido ambientar sus novelas en el siglo de Oro español en la ciudad de Madrid, urbe que se convierte en perfecto escenario para las andanzas de sus personajes.

En concreto, La diosa de mi tormento nos cuenta la historia de Julián Acacio y Catalina de Velasco. Él es un joven joyero que regresa a España tras unos meses de ausencia y es apresado injustamente acusado del asesinato de su propio hermano. Ella, una joven dama de alta cuna inconformista, luchadora y con las ideas muy claras que, por una serie de circunstancias, se convertirá en la mejor aliada del joyero.

Prefiero no deciros nada más de la trama porque buena parte de la gracia de su lectura está en ir descubriendo poco a poco lo que el destino les depara a los protagonistas. Lo que sí puede que hayáis notado quienes leísteis la primera novela de Nuria (La joya de mi deseo) es que Julián y Catalina son viejos conocidos del universo literario de la escritora. De hecho, podríamos definir esta novela como un spin-off de aquella, o como una segunda parte porque comparten coordenadas espacio-temporales así como muchos de sus personajes. Si en aquella primera novela los protagonistas eran Luisa y Álvaro, en ésta descubrimos cómo les ha ido desde que su propia historia terminó.

Pero volviendo a esta novela y estos nuevos protagonistas, ¿por qué os recomiendo que la leáis? En primer lugar, porque es original. En un panorama de literatura romántica patria en el que últimamente están proliferando como setas los nuevos títulos y autoras (que no me quejo, que conste pero, entre nosotros, la calidad de algunos de ellos… brilla por su ausencia, lo cual no es de extrañar teniendo en cuenta la rapidez en su escritura, las autoediciones… que, oigan, no quiero levantar ampollas pero… mejor otro día discutimos el tema), como decía, en este panorama tan diverso, encontrar una autora realmente original es difícil. Y Nuria lo es. Tanto en su elección temática (solo algunas autoras españolas se atreven con la histórica ambientada en nuestro país: Ana Iturgaiz, Teresa Cameselle, Arlette Geneve o Pilar Cabero, que yo haya leído), como en el tono de su escritura, Nuria destaca entre tanta romántica actual y paranormal. En segundo lugar, justamente eso, su tono, su voz narrativa. Nuria es una persona con un gran sentido del humor y este se traslada a sus obras independientemente de que éstas sean románticas históricas o no. En La diosa de mi tormento, como ya me pasó en la anterior, me he descubierto a mí misma sonriendo en muchas ocasiones y soltando alguna carcajada en otras. Sus malentendidos son francamente graciosos y, sí, también muy sugerentes… lo que me lleva a hablar de la tercera virtud de sus obras: son tremendamente sensuales. Nuria Llop tiene una facilidad increíble (y digo lo de increíble porque personalmente es lo que más me cuesta escribir a mí cuando me enfrento a mis propios proyectos literarios) para crear escenas eróticas muy sugerentes, delicadas y muy cercanas. Hace fácil lo difícil y lo hace con una naturalidad que te hace conectar ¡y de qué manera! Con las emociones del momento… y creedme, son muchas y variaditas. Porque a lo largo de esta novela los momentos picantes se ofrecen en pequeñas dosis y siempre te dejan con ganas de más, de seguir leyendo de seguir pasando las páginas… motivo que se erige como en número cuatro para animaros a leer La diosa de mi tormento: es francamente adictiva. No me he separado de sus páginas salvo cuando el deber me llamaba (maldito deber de las narices, menudos meses llevo), y la historia en sí misma tiene una serie de giros de tuerca que te mantienen alerta y las páginas vuelan. A esto contribuyen unos personajes muy redondos, completamente llenos de vida, con sus traumas, sus virtudes y sus defectillos (ay, Catalina, cómo te cuesta pedir disculpas), de los que es imposible no encariñarse. Nuria los mima a todos y se nota porque permanecen en tu memoria aun cuando has terminado de leer la novela. Eso es algo que siempre miro mucho cuando leo, porque también como escritora en ciernes es mi mayor quebradero de cabeza, pero en las novelas de Nuria Llop sabes que vas a leer historias llenas de pasión y de humanidad, y se agradece esa huída de los tópicos y ese intento por dotar de personalidad propia a los personajes.

Firma de libros en Sant Jordi 2015: ¡sueño conseguido!
Por último, pero no menos importante, uno de los motivos principales por los que recomiendo la lectura de esta novela es su último tramo. Toda la novela va creciendo en intensidad y emoción y, claro, llega un momento en que los hechos se precipitan y ante nuestros ojos se desarrollan una serie de escenas absolutamente trepidantes y escritas con precisión milimétrica que me han recordado a las mejores comedias de Lope de Vega.


Conclusión: ¿qué hacéis leyendo todavía estas líneas? Atreveos a adentraros en un mundo lleno de picaresca, malentendidos y pasión, mucha pasión, de la mano de una de las grandes promesas de la literatura romántica española. Seguro que no os arrepentiréis.

Os dejo la página de autora de Nuria de Facebook por si os ha picado la curiosidad. No dudéis en contactar con ella porque, además de buena escritora, es una persona entrañable

Y... nada más por hoy, chicos, vuelvo a mi enclaustramiento pero prometo volver con energías renovadas cuando el proyecto en el que estoy metida llegue a su fin (¡¡ganas mil!!).
Saludos,
Ana. 

El peso del corazón, Rosa Montero

martes, 31 de marzo de 2015
¡Hola!
¿Qué tal lleváis la semana? Aquí (Alicante) parece que el buen tiempo está dispuesto a instalarse (al menos unos días), lo cual supone toda una novedad ya que llevamos unos años en los que la Semana Santa viene siempre cargada lluvias. Con el sol brillando en el cielo es imposible no estar de buen humor y más pensando en las próximas vacaciones y las oportunidades que ellas nos ofrecen para descansar y hacer que la pila de libros pendientes baje por fin… antes de que llegue el día del libro y vuelva a crecer.

Por eso hoy os traigo la reseña de uno de los últimos libros que he leído. En realidad no es de los últimos porque lo leí en febrero, pero sí ha supuesto una lectura tan especial que atrasé su reseña  hasta que he tenido un momento de tranquilidad para hacerla como se merece. Os hablo de El peso del corazón, la segunda parte de las aventuras de la replicante Bruna Husky, escrita por Rosa Montero.


Si queréis saber algo más sobre los inicios de esta serie, hice la reseña de la primera novela de este personaje. La podéis leer aquí. Sin embargo, esta segunda novela se puede leer de manera independiente porque en ella la autora nos ofrece toda la información necesaria para comprender el mundo distópico que nos presenta.

De modo que sin más dilación… bienvenidos al Madrid de 2109.

Hay dos cosas que debes saber antes de leer El peso del corazón: es una novela de ciencia ficción ambientada en un futuro en el que la tecnología ha alcanzado límites insospechados (creación de tecno humanos, establecimiento de colonias humanas en el espacio, contacto con otras especies extraterrestres…) y también es una novela de detectives, porque este es el oficio de nuestra protagonista, la carismática androide Bruna Husky.

En esta ocasión, Rosa Montero crea para Bruna una investigación sobre unos asesinatos que tienen algo que ver con Labari, una de las dos islas flotantes que la Tierra ha creado para establecer allí colonias humanas.  Como en Lágrimas en la lluvia, nos espera una lectura muy entretenida articulada en torno a diversas capas de interpretación que dan pie a reflexiones trascendentales, a mi parecer, una de las mejores bazas de estas novelas.

Junto a Bruna, encontramos viejos conocidos como Lizard, el policía que ayuda a Bruna en la primera aventura y que mantiene con ella una relación… interesante; Yiannis, el amigo filántropo y nostálgico de los antiguos saberes de Bruna; Bartolo, el simpático animalejo que Bruna ha acabado adoptando o Nopal, el memorista de la tecno humana. A ellos, se les unen dos personajes muy potentes como son Daniel Denil y… una sorpresa que es mejor no desvelar y que me dejó con la boca abierta y ganas de aplaudir la ocurrencia de Rosa.

La novela es muy adictiva, tanto la investigación de Husky como los temas que subyacen a la aventura más superficial son entretenidos y una vez te metes en la historia, es difícil que puedas abandonarla antes de acabarla.

Simplemente, la devoré. Y no solo por la intriga que suscita la trama, que también, sino por muchos de esos temas más profundos que me han tenido reflexionando tanto tiempo después de haber acabado la lectura: el sinsentido de las guerras; el miedo al diferente, al otro o al ilegal (qué palabra tan horrible, ¿cómo puede ser un ser humano “ilegal” por mucho que se traslade de un país a otro?); los cementerios radioactivos; la privatización de la sanidad y del aire y el agua limpios o la completa desprotección de los ciudadanos ante la manipulación de los medios.

No es una novela moralista, la autora sabe condensar perfectamente los datos que ofrece al lector para que cada uno pueda interpretar lo que lee como mero entretenimiento o como algo más, pero no cabe duda de que la sucesión de situaciones extremas a las que aboca a su protagonista están perfectamente orquestadas para no dar tregua y exacerban unos vicios ya presentes en nuestra sociedad actual. Por eso resulta tan turbadora su lectura a poco que rasques. Por eso, y porque además de espejar la sociedad en la que vivimos, Montero también nos refleja a nosotros mismos: el miedo a la muerte, el paso del tiempo, la idolatría de la belleza y juventud, la solidaridad, la necesidad de amar y ser amados, la empatía hacia cualquier ser vivo o la importancia de la palabra para configurar nuestra realidad y nuestra propia persona son temas que también caben en esta novela que, como veis, se presta a numerosos niveles de lectura.
Bruna, que ya era una protagonista llena de fuerza en la primera aventura de la serie (porque Rosa Montero ha afirmado que habrá más aventuras –¡¡¡graciaaaaaas mil!!!-), evoluciona en esta novela y adquiere un papel inédito para ella y para la configuración que el ser humano le había otorgado como replicante: Bruna se convierte en creadora. Ella, que fue creada y a la que su creador le negó la posibilidad de engendrar vida (todos los tecno humanos son estériles), se convierte en creadora de una historia y la experiencia hace tambalear los cimientos de lo que consideraba seguro.

En conclusión, que no puedo más que aconsejaros leer esta novela si no lo habéis hecho igualmente que os recomiendo la lectura de la primera historia de Husky. Off topic, he de decir que tuve la oportunidad increíble de participar en el club de lectura de la Cadena Ser en A vivir que son dos días junto a la propia Rosa Montero, Óscar López, director y conductor del programa Página 2, Javier del Pino y otro compañero lector. Fue toda una experiencia. Estaba bastante nerviosa pero conseguí expresar meridianamente bien cuanto quería decir y todo pasó demasiado rápido. Rosa estuvo magnífica, simpatiquísima como siempre y desde ese día veo con otros ojos el programa de libros Página 2… siempre pienso que he estado hablando con su presentador por la radio y todavía me asoma una sonrisa bobalicona a la cara.

Os dejo el enlace al club de lectura de A vivir que son dos días aquí y la prueba gráfica de que una vez estuve en Cadena Ser.


Donde no estás, Gustavo Martín Garzo

lunes, 23 de marzo de 2015
Buenas, amigos lectores.
Hoy os vengo a hablar de una de las últimas lecturas que he realizado y que mejor sabor de boca me ha dejado. Os hablo de Donde no estás, la última novela de Gustavo Martín Garzo, editada este mismo año por Destino.



De qué va:
Donde no estás nos cuenta la historia de Ana, una joven que en los años sesenta se queda huérfana y tiene que pasar el verano en la casa del pueblo de su abuela. Por primera vez allí, Ana irá descubriendo poco a poco muchos de los misterios que envuelven a todas las familias, retazos contados e intuidos que, poco a poco conformarán, no solo la historia vital de la familia de Ana, sino todo un fresco de la posguerra española.

Mi opinión:
Lo primero que debo decir sobre esta historia es que me ha sorprendido muy gratamente. Digo sorprendido no porque esperara menos calidad... sino porque no sabía qué esperar puesto que no había leído nada de este autor. Sí lo había escuchado en alguna entrevista radiofónica y me había transmitido mucho entusiasmo respecto a la literatura y saber estar en general, pero no lo había “catado”, por así decirlo. Me hice con la novela siguiendo una corazonada, sin pensar casi y después de haberla leído, creo que no podría haberme aproximado a su obra con un título mejor.

El autor, Gustavo Martín Garzo
Esta es una historia sobre los secretos de una familia durante la Guerra Civil y la posguerra, pero, al mismo tiempo, es la historia de una época de nuestro país. Me ha encantado lo bien reflejados que están esos años, me ha recordado en muchas cosas a lo que mis abuelos me contaban que vivieron de niños -y eso que la novela está ambientada en un pueblo cercano a Victoria mientras que mis abuelos crecieron en pueblecitos de Alicante y Murcia- y me ha entrado una gran nostalgia y ganas de que volvieran a contarme sus historias.
Martín Garzo envuelve a Ana en una atmósfera muy terrenal a la vez que fantástica: por un lado, Ana pasa de la vida protegida en la gran ciudad en un internado, a la vida en un pequeño pueblo en el que todos conocen a todos, es decir, cae de bruces en la vida real lejos de la protección materna, pero también la visita una “señora” que nadie más puede ver (no es un spoiler, nos lo cuenta ella misma en el primer capítulo) y vive ensoñaciones que, poco a poco, contagian a más gente del pueblo. Me ha fascinado cómo esa parte incomprensible del mundo se mezcla y vincula con su pasado y su presente, me parece simplemente magistral. Aporta muchísimo misterio e interés a una obra ya de por sí atractiva cuya lectura me ha recordado al mejor Miguel Delibes (y sé que es mucho decir).
Es esta una novela sobre lo oculto y lo visible, sobre lo que contamos a los demás y lo que nos contamos a nosotros mismos sobre nuestras vidas y sobre la reconstrucción de un país que acababa de salir de una guerra sin sentido en la que amigos de toda la vida se vieron enfrentados por ideales que a veces ni entendían.
Me ha resultado una lectura entrañable, inolvidable; he llenado mi ejemplar de cruces y mi libreta de citas.
Me alegro muchísimo de haber seguido el impulso que me acercó a esta novela y, estoy segura, esta no será la última novela de este autor que devore.
De diez.

Amigos de más

domingo, 22 de marzo de 2015
¡Wow!
Así me quedé tras ver esta película que no sé por qué narices había pospuesto tanto. Porque... ¡wow! Me encantó. Hacía mucho que no veía una comedia-drama romántico tan tan tan increíblemente bien escrito y creíble.
Me gustó muchísimo y no puedo esperar a hablaros de él.
Se trata de Amigos de más (What if..., en serio, ¿quién traduce los títulos de películas en España? ¿Quién? ¿Quiéeeeen? Decidmelo que voy a ir a su casa a hacerle una visitita...)



Como siempre, la ficha técnica de filmaffinity.com:


Título original
What If (The F Word)
Año
2013
Duración
99 min.
País
 Canadá
Director
Michael Dowse
Guión
Elan Mastai (Obra: T.J. Dawe, Michael Rinaldi)
Música
AC Newman
Fotografía
Rogier Stoffers
Reparto
Daniel RadcliffeZoe KazanMegan ParkAdam DriverMackenzie DavisRafe SpallAmanda CrewJemima RooperMegan ParkMeghan HeffernJordan HayesJonathan CherryOona Chaplin

Sinopsis + opinión:

Wallace (Daniel Radcliffe) conoce a Chantry (Zoe Kazan) en una fiesta que da su mejor amigo (Adam Driver). Ambos son chispeantes, irónicos y de lengua vivaracha; la química es más que evidente. La acompaña a casa y ella le da su número de teléfono... al mismo tiempo que le comunica que tiene novio.
Así arranca la película Amigos de más que trata sobre algo que, creo, todos hemos pasado alguna vez o, si no es el caso, podemos llegar a comprender perfectamente: ¿qué pasa cuando te enamoras de tu mejor amigo/a? ¿Pueden un chico y una chica ser solo amigos sin que se confundan los sentimientos?
Parece algo típico, y sí, la premisa lo es, pero lo que ha convertida esta película en una auténtica delicia de principio a fin es lo peculiar de sus protagonistas y lo realista que resultan sus diálogos.
Me ha encantado y me he visto muy identificada (a ratos con Wallace, a ratos con Chantry) porque sus vivencias son muy de verdad y el guión está diseñado para que sí o sí, empatices con uno o con otro (o con los dos).
No quiero desvelar mucho más porque perdería la gracia y, aunque yo ya había leído buenas críticas sobre ella, es mejor llegar cuanto más "virgen" mejor a esta película. Creo que parte de su encanto reside en la naturalidad con la que se suceden las escenas y no quiero negaros ese placer.
Solo os diré que es una película nada ñoña, una comedia romántica con muchas carcajadas y un romanticismo muy real, muy de pies en la tierra y que se ha convertido en una de mis comedias favoritas desde ya. Me encanta cuando los personajes no son tontos, cuando tienen chispa y, desde luego, tanto Chantry como Wallace son dos protagonistas con ángel.
Y luego, lo que también me ha gustado muchísimo es que no es nada maniquea. En muchas pelis románticas encontramos buenos y malos muy definidos (sobre todo el novio/novia que se interpone entre el prota y su objeto de deseo suele ser un capullo de tal manera que todo el mundo se pregunta por qué sigue la chica prendada de él), pero en este caso no es así: el novio de Chantry es un buen tío, Chantry le deja claro a Wallace que solo quiere ser su amiga y Wallace acepta queriendo, sinceramente, ser amigo de ella...
Hasta que las cosas se complican.
Porque la vida es así y nuestro corazón es caprichoso y nunca somos libres de elegir de quién nos enamoramos.
En fin, os recomiendo muchísimo esta película si os van las historias románticas no empalagosas (a mí me ha recordado a 500 días juntos, mi comedia romántica favorita del mundo mundial) y también si pensáis que "Harry Potter" no sabe hacer nada más... Daniel Radcliffe vuelve a demostrar que es más que el pequeño mago de Rowling y que igual se defiende en una peli de miedo que en un drama sobre escritores, sobre las tablas del East End que en una romántica como esta.
En cuanto a ella, Zoe Kazan, es una actriz maravillosa. Rarita y especial. Me cautivó en Ruby Sparks y The Pretty One y en esta peli también está muy creíble. Los dos hacen una buena pareja interpretativa...
¡¡y encima son unos enamorados de La princesa prometida!!
Momento en el que este par me ganó por completo.

Wishlist 2

¡Hola, dedos entintados! ¿Cómo va el día? ¿Bien?
Espero que esteis disfrutando de estos primeros días de primavera como se merece... ¡leyendo apasionantes libros!
Por mi parte hoy os traigo una entrada ligerita, básicamente, el segundo elemento que voy a añadir a mi wishlist, aunque casi es el primero porque el anterior que publiqué me lo compré y lo estoy leyendo ahora mismo... ¡¡¡me encanta Patrick Rothfuss!!!
Estoy disfrutando muchísimo de El nombre del viento, es una de esas lecturas que te transportan por completo y siempre da pena dejar para dedicarte a otros menesteres.
Por eso, mi siguiente deseo literario está muy relacionado con él y se trata de...

...redoble de tambores...



¡Qué ganas tengo de leerlo!
Bueno, este y todo lo que el bueno de Rothfuss tenga a bien escribir. 
Lo tengo en el punto de mira aunque no lo voy a comprar de momento porque este mes me he vuelto algo loca comprando y no tengo casi tiempo para leer entre el trabajo, las opos... de modo que no quiero que mi montaña de libros pendientes se convierta en cordillera o en un ocho mil inescalable.
...
Quizás para Sant Jordi...
No, Ana, por favor. ¡Serénate!

¿Y vosotros? ¿Ya os habéis rendido a la magia de la pluma de Patrick Rothfuss?
¿Tenéis algún deseo literario pendiente?

Me encantará leerlos.

Besos de tinta,
Ana.

La entrega (The drop)

miércoles, 18 de marzo de 2015
Buenas tardes, hoy os traigo una película que vi el fin de semana pasado y que me gustó un montón. Claro que, ahora que lo pienso, muy mal se le tenía que dar a una peli con guión de Denis Lehane (Mystic River, Adiós, pequeña, adiós o Shutter Island) y los siempre solventes Tom Hardy (me encanta que se llame como el escritor inglés) y James Gandolfini para que no me gustara en absoluto. Como comprobaréis, éste no es el caso porque disfruté mucho con esta película y mi familia también (la vimos mis padres, Pipo y yo -otro día os hablo de lo mucho que le gusta a Pipo la tele y más si salen perretes-).

Os hablo de La entrega y ahí va su ficha técnica, como siempre de www.filmaffinity.com:



Título original
The Drop 
Año
2014
Duración
106 min.
País
 Estados Unidos
Director
Michael R. Roskam
Guión
Dennis Lehane
Músic
Reparto
Tom HardyNoomi RapaceJames GandolfiniMichael EsperLauren SusanErin DarkeMorgan SpectorChris SullivanMichael AronovMatthias SchoenaertsAlex ZiwakDanny McCarthyJohn OrtizElizabeth RodriguezJames Frecheville

Sinopsis:

La entrega nos adentra en el mundo de la mafia de Brooklyn de una manera bastante novedosa (o a mí me lo pareció): cada noche una organización mafiosa bajo cuya dirección están un montón de bares, elige uno de ellos como "banco", lugar donde se reúne la recaudación de todos los demás y al que va el encargado de la mafia a recoger todo el dinero. El conflicto de la película nace de una noche en la que el bar donde trabaja nuestro protagonista y su primo Marv (Gandolfini) es atracado antes de que hayan recogido la recaudación para la mafia. Bueno, en realidad surge en ese momento y cuando dicho protagonista, Bob (Tom Hardy) de camino a casa esa misma noche se encuentra un cachorro de pitbull abandonado en un cubo de la basura... apaleado.
El incidente da pie a que Bob conozca a la chica en cuyo cubo han tirado al cachorro (Nadia,  Noomi Rapace) y con ella llegará también su conflictivo exnovio y, según dice, propietario oficial del animalito.

No os cuento más y tampoco os hago un gran spoiler porque esto es lo que las sinopsis que he leído dicen sobre la peli y porque, en serio, esto solo es la excusa narrativa para todo lo que vendrá después.

Opinión personal:
Cada vez me gusta más Tom Hardy. Y no lo digo por su físico de impresión (impresiona lo grandote y malo que parece pero nunca lo habría descrito como "mi tipo"), sino por lo bien que trabaja. Lo he visto en tres o cuatro pelis y siempre siempre me he creído sus personajes. Tiene algo que lo hace muy humano, creo que sabe empatizar muy bien con sus personajes y lo transmite a la cámara a la perfección.
Dicho esto... ¡adoro a Rocco!
Rocco es el perrito que el personaje de Hardy se encuentra en la basura y es un cachorro amoroso y precioso. Es clavadito a nuestra vecina del campo, Mora, y me pasé toda la peli temiendo que le pasaran más cosas malas a un animalillo tan inocente y achuchable. No es lo mejor de la peli porque toda ella está de diez, pero la verdad es que ayuda mucho a subir el nivel de adorabilidad del conjunto.
Por otro lado, tampoco me parecería justo no mencionar el papel que interpreta el prematuramente desaparecido James Gandolfini. Esta peli fue la última que grabó y en ella está soberbio, como siempre.
En cuanto a la trama... es un Lehane. Y con esto quiero decir que sus diálogos son buenísimos y sus giros argumentales... más. Me sedujo por completo la manera que tiene de ir mostrándonos poco a poco cómo son sus protagonistas, de dejarnos entrever su mundo interior con pequeños detalles y, simplemente, el giro final fue magnífico.
Además, por si esto fuera poco, ¡también hay momentos cómicos! Es una comicidad no pretendida por el protagonista porque Bob es un hombre sencillo y escueto en palabras que se ve que no tiene mucho mundo, pero el contraste de su personalidad con el mundo oscuro en el que se encuentra metido y en el que entra para proteger a Rocco causan más de una carcajada.
En fin, que fue una gratísima película, como digo nos gustó a toda la familia y que... que Rocco es un amor.
Lametazos cinéfilos,

Ana.


Un último primer plano de Rocco, para que os lleguen los lametazos.