Relatos salvajes

miércoles, 25 de febrero de 2015
¡Hola!
Estas semanas llevo un lío impresionante y se me están acumulando las reseñas pendientes por escribir. Llevo al día mi libreta de reseñas pero tener que encender el ordenador, teclearlas y conseguir que blogger me haga caso y publique la entrada tal y como quiero me lleva mucho tiempo y me da una pereza horrible.
Dicho lo cual, os dejo con mi opinión sobre la peli que vi el sábado. Se trata de Relatos salvajes y os adelanto que me encantó.
Los protagonistas de las seis historias que componen estos relatos.

Director
Guión
Damián Szifrón
Música
Gustavo Santaolalla
Reparto
(Información: filmaffinity.com)

¿De qué va? Relatos salvajes es, como su título nos adelanta, el recuento de una serie de pequeñas historias relacionadas con lo que de animal salvaje todos llevamos dentro. En alguna parte he leído que es una oda a la venganza y, así es, solo que todas sus historias (seis) están tan bien escritas e interpretadas que el espectador se sitúa de lado del vengador en todas y cada una de ellas (o eso me sucedió a mí).

La película ha estado nominada al Oscar a Mejor película de habla no inglesa, galardón se llevó Ida, una polaca sobre los años posteriores a la II Guerra Mundial que no he visto pero, de entrada, tenía todas la papeletas para ser la afortunada. Admitámoslo, la Academia gusta muchísimo de premiar dramones sobre el Holocausto y sobre lo malísimos que fueron los alemanes por aquellos años. Sea como fuera, ni mis dedos cruzados bajo las mantas de mi cama ni tener a mi perro Pipo enroscado en mis piernas apoyando la nominación sirvieron para que el equipo argentino (con colaboración española, todo hay que decirlo) se llevara la estatuilla.

Y bien que lo sentí. Porque esta película, que no sabría muy bien si catalogar como drama, comedia gamberra o cine de acción me tuvo pegada al asiento las dos horas de metraje y me dejó con ganas de más.

¡Menuda boda!
Las historias están montadas de tal manera que somos testigos de un crescendo de retorcimiento, alevosía y violencia que, pese a mis palabras, no resultan repulsivas sino tremendamente adictivas. Los capítulos nos muestran a seres humanos como tú y como yo puestos ante situaciones extremas y sus respuestas, en mayor o menor medida, responden a la naturaleza animal que todos llevamos dentro. Tanto va el cántaro a la fuente que al final... pues eso. No es que esté justificando las salidas de madre de los personajes... pero son totalmente comprensibles y, de hecho, en algunos casos hasta nos hacen partícipes de un placer bastante culpable, ¡y qué bien que sienta!

Una banda sonora fantástica, que me recordó a las mejores músicas de las pelis de Tarantino, un reparto coral lleno de grandísimos actores (Darín, Grandinetti o Sbaraglia, rostros hiperconocidos del cine argenito, pero también una inmensa Érica Rivas, a la cual no conocía) y un guión muy solvente hacen de esta película un divertimento sorprendente y muy adictivo. Hacía tiempo que una película no me atrapaba tanto ni me abstraía de la realidad así. De modo que no puedo más que recomendárosla y esperar con ganas vuestros comentarios si la veis.
Bombita, digo, Ricardo Darín.

Y, cuando lo hagáis, recordad: ¡¡todos somos bombita!! ;)

Ana.









Ahí os quedáis

sábado, 14 de febrero de 2015
¡Hola!
Hoy os traigo una película que vi el fin de semana y me cautivó por completo. Se trata de Ahí os quedáis y es la historia de una shivá.

Director
Shawn Levy
Guión
Jonathan Tropper (Novela: Jonathan Tropper)
Música
Fotografí
Reparto
Jason Bateman, Tina Fey, Adam Driver, Rose Byrne, Corey Stoll, Kathryn Hahn,Connie Britton, Timothy Olyphant, Dax Shepard, Jane Fonda, Ben Schwartz, Carly Brooke Pearlstein, Debra Monk, Abiagil Spencer
(Fuente: filmaffinity.com)



El padre de Judd (Jason Bateman) muere poco después de que él descubra que su esposa lleva un año engañándolo con su jefe. El momento no podía ser más inoportuno porque él ni siquiera ha contado en casa que se ha separado y, mucho menos, los motivos de que viva encerrado en casa y se haya dejado una barba descuidada.
Sin embargo, no puede escaquearse de algo como el entierro de su padre, ¿verdad? No, claro que no, y menos cuando tras dejar el féretro en el cementerio, su madre les comunica a él y sus hermanos que el último deseo del patriarca fue que guardaran la shivá, ceremonia judía en la que los parientes más allegados se reúnen bajo el mismo techo (preferentemente aquel donde vivía el difunto) durante siete días para guardar el luto y recibir visitas que les den el pésame.
Caritas de emoción en el shivá.
Una tradición encomiable... si no fuera porque el padre de Judd no era judío, sino ateo.
La reunión familiar dará pie a que conozcamos a los dos hermanos y la hermana de Judd (y descubriremos que no se llevan demasiado bien), a la madre recauchutada de los cuatro y a algunos antiguos amigos de juventud que configuran el variopinto grupo humano que lleva el peso de la acción de la historia.

Sinceramente, me encantó esta película hecha de trocitos de cotidianeidad mezclados con ternura, risas y desencanto típico de la vuelta al hogar después de un tiempo viviendo lejos. El casting está muy bien elegido y dirigido, parecen una familia de verdad (una como todas las demás, con sus pequeñas mentiras, secretos pero también con ese apoyo incondicional a los demás del que toda buena familia debería hacer gala).

No os engañaré, no es una comedia desternillante (bueno, yo sí me reí bastante, pero por ejemplo mis padres sonrieron más que rieron), pero tiene momentos muy divertidos y salidas geniales. Los diálogos son sinceros, parecen totalmente reales y eso me fascina. Además, aprovecho para reivindicar uno de esos actores que pasan inadvertidos pero más me gustan: Jason Bateman. En esta película es el protagonista en el sentido de que todo se ver desde su perspectiva y lo hace de lujo. También destacan Jane Fonda con un papel en el que parodia la obsesión por la belleza y juventud (y tersura) de determinadas señoras mayores y Tina Fey y Rose Byrne, que encarnan a dos mujeres muy especiales.

La película está basada en la novela de Jonathan Tropper del mismo título que ya tengo en casa y, por lo que he podido hojear, la peli le es bastante fiel (normal porque Tropper también firma el guión, cosa que me encanta cuando el libro en cuestión me gusta ya que suelen ser muy fieles).

En resumen, esta es una historia que llega al corazón y saca más de una sonrisa, con claroscuros y la promesa de un mañana, quizás no más brillante, pero sí esperanzador si contamos con el apoyo de la familia.

El extraordinario viaje de T. S. Spivet

jueves, 12 de febrero de 2015
¡Buenos días!
Después de unas entradas dedicadas a diferentes novelas que me han cautivado últimamente, os traigo hoy una entrada cinéfila. En concreto muy cinéfila porque el director del que os voy a hablar es uno de los que más me hacen soñar con su imaginario. Os hablo del director francés Jean-Pierre Jeunet, padre de una de las películas que más más me gustan del mundo, Amelie, y también padre (aunque esta vez no haya escrito el guión) de la película que hoy os presento.

 
Director: Jean-Pierre Jeunet
Guión: Jean-Pierre Jeunet, Guillaume Laurant (Novela: Reif Larsen)
Reparto:
Kyle Catlett, Helena Bonham Carter, Robert Maillet, Judy Davis, Callum Keith Rennie, Julian Richings, Rick Mercer, Jakob Davies, Dominique Pinon, Niamh Wilson, Amber Goldfarb
(Información extraída de filmaffinity.com)

El extraordinario viaje de T. S. Spivet está basada en la novela Las obras escogidas de T. S. Spivet escrita por Reif Larsen. Se trata de una novela de aprendizaje protagonizada por un niño genial que, siendo sincera, parece diseñado a la medida de Jeunet. De hecho, aunque en su día leí que esta peli la había dirigido él, lo había olvidado pero con diez minutos de película lo tuve clarísimo: ¡esto debe ser de Jeunet! En otras palabras, la aventura de este niño prodigio, que abandona la granja donde vive con su familia y cruza todos los Estados Unidos para recoger un prestigioso premio que le ha otorgado una universidad por su invento científico, es muy del estilo de esa querida Amelie. Tanto es así, que, si no fuera porque T. S. es un niño realmente adorable al que se le coge un cariño enorme, la historia podría haber sido protagonizada por la propia Amelie. Aquella que se pintaba una cara en la barbilla y hacía extraños experimentos al principio de su película.
 

T. S. vive en el seno de una familia desestructurada llena de lo que podríamos considerar "frikis" o personalidades límite: su madre se dedica de manera obsesiva a estudiar bichos, su padre es un vaquero del siglo XIX, ni se ha enterado de que ya vivimos en el XXI y su hermana es una drama queen eclipsada por su amor a los realities de belleza. Y T. S. ... T. S. es un auténtico niño genial que a base de esfuerzo y mucho estudio ha conseguido inventar la máquina del movimiento continuo. Su proyecto es tan brillante que gana un premio científico y desde la universidad que se lo conceden lo llaman para invitarlo a la entrega del mismo.
T. S. meditabundo con su perro Tapioca.
Y, claro, T. S. sabe que, teniendo diez años, los catedráticos: a) no creerán que lo ha inventado él solo, b) se negarán a darle el premio o c) todas las anteriores, de modo que, sin decir nada a nadie, se escapa de casa para viajar hasta Washington y recogerlo.
Su epopeya es... muy cuca. Estaba buscando otro adjetivo pero es que toda la película me pareció eso: una cucada, una historia muy muy bonita con un colorido y unas sorpresas que son maravillosas.

No os cuento nada más pero, desde luego, os recomiendo que la veáis. El niño protagonista es una delicia y cuenta con una Helena Boham Carter que, por una vez, no va totalmente disfrazada y lo hace francamente bien. Además, los que seguís a Jeunet os encontraréis con algunos de sus sospechosos habituales como el señor cascarrabias de Amelie que ya volvió a contratar para otra de sus últimas locuras: Micmacs (ésta sí que es extrema. A mí me encantó, pero no resultó muy del agrado de varias personas a las que se la recomendé...).

Os dejo un link a su trailer y, si os animáis con ella: ¡contádmelo!
https://www.youtube.com/watch?v=LsRKHNZW_wQ

Un beso,

Ana.

Contra la fuerza del viento - Victoria Álvarez

viernes, 6 de febrero de 2015
¡Buenos días y feliz viernes!
Permitidme este saludo alegre y vitalista porque lo que os traigo hoy es la reseña de una novela que ha hecho mis delicias esta semana y que estaba deseando compartir con todos vosotros.
Se trata de la última novela de Victoria Álvarez: Contra la fuerza del viento, la segunda aventura de los personajes que conocimos en Tu nombre después de la lluvia, una historia que sus lectores más fieles esperábamos como agua de mayo (o viento de febrero visto los días que tenemos...).

De modo que sin más dilación, os dejo en las mejores manos, las de Victoria Álvarez.


Sinopsis:


Inglaterra, 1905. Han pasado unos años desde los acontecimientos narrados en Tu nombre después de la lluvia y la vida ha sido generosa con el equipo del periódico Dreaming Spires. Nada parece poder perturbar su tranquilidad, pero a finales de mayo los tres amigos reciben la visita de la bella y misteriosa señorita Stirling, que luce sus mejores galas y acude a la ciudad con una tentadora oferta para ellos.

Alexander, Lionel y Oliver, acompañados por la excéntrica Veronica, acceden a acompañarla a una aldea cercana a Nueva Orleans para descubrir qué hay de cierto en la leyenda alrededor del Perséfone, un bergantín hundido misteriosamente en el río Mississippi en 1862. Nada queda del barco, y al principio la gente del pueblo parece poco dispuesta a recordar el pasado, pero al cabo de unos días sabremos mucho más del trágico destino de sus marineros, y cabe que incluso se revele la verdadera historia de la señorita Sterling…

Mi opinión:

¡Guau! Así, de entrada, porque hay que coger aire para empezar a desgranar los motivos por los que esta novela se ha convertido en mi favorita de todas cuanto ha publicado Victoria y porque, cuando la leáis, se os quedará la misma cara de incredulidad que a mí... ¡tiene unos giros argumentales increíbles!
A ver, un poco de calma y organización, como diría nuestro querido profesor Quills.
En esta ocasión volvemos a encontrarnos con nuestros muchachos investigando un suceso, cuanto menos, inquietante. Los investigadores del Dreaming Spires abandonan la confortabilidad de la vieja Europa y se embarcan en una aventura al más puro estilo Lo que el viento se llevó en una antigua plantación a orillas del Mississipi. Con ellos viajan Veronica, la sobrina de Alexander que se revela como toda una chica de armas tomar y la misteriosa señorita Stirling quien, a lo largo de esta novela, nos desvelará algunos de sus misterios y fundará otros en su lugar.
La investigación se desarrolla como en las buenas novelas decimonónicas: poco a poco, a partir de testimonios enlazados, golpes de azar (¿o no?) y situaciones peligrosas que te mantienen pegada a sus páginas y convierten en todo un reto abandonar la novela para volver al mundo real.
Porque si algo tienen las novelas de Victoria, y esta en particular, es que son muy reales, están tan bien documentadas y se nos ofrecen tantos detalles bien diseminados sobre la época y el contexto donde ocurren que enseguida empatizas con los personajes y sus emociones y parece que estés allí, con ellos.
Personalmente, me ha encantado. Tanto la trama acerca del barco hundido como las subtramas que tienen que ver con los protagonistas y sus propios misterios están muy bien hiladas y son igualmente interesantes. Las escenas se suceden unas tras otras con una armonía y precisión milimétrica de tal modo que las páginas se pasan volando y, cuando te quieres dar cuenta, te quedan menos de cien páginas (hecho real vivido en carnes).
En cuanto a los personajes, esta novela me ha gustado todavía más que la anterior porque no necesita de presentaciones: ya conocemos al equipo del Dreaming y también a nuestras chicas peleonas (ambas son guerreras y eso me encanta), de modo que la trama detectivesca gana protagonismo desde el principio. Además, han pasado dos años desde el final de la anterior aventura y también es muy agradable ver cómo han evolucionado los personajes.
Pero, por si todo esto no fuera suficiente reclamo para lectores dudosos, preparaos, porque vienen curvas. Unas curvas pronunciadísimas en forma giro argumental sorprendente (en realidad deberían ser giros porque hay dos hacia el final que...) que trastoca todo a su paso y te obliga a reinterpretar cuanto has leído (o a encajar piezas, como todo buen rompecabezas detectivesco victoriano).
En resumen, una novela imprescindible, escrita con el gusto y la precisión que caracterizan a esta joven escritora salmantina y llena de lo mejor que, de momento, nos ha ofrecido a los lectores. Aunque al ritmo que va... ¡no puedo esperar a leer la siguiente aventura!

Pdta.- Ejem... señores productores, les dejo unas propuestas para el posible cásting para la adaptación cinematográfica de esta genial trilogía...
Just saying...
Ben Barnes con el pelito más largo, sería un perfecto Oliver.

Aidan Turner como Lionel Lennox (elección aprobada por la autora).

Un Liam Neeson jovencito como el profesor Quills.

Mila Kunis, si le oscurecemos los ojos y le pintamos lunares... ¡la señorita Stirling en persona!


El mapa del caos - Félix J. Palma

jueves, 5 de febrero de 2015
¿Me creeríais si os digo que me he pasado cerca de 70 páginas sin parar de llorar de la más pura emoción? ¿Me tomaríais en serio si os digo que ésta es la novela más épica que he leído en mi vida?
Pues os hablo muuuuuy en serio, más no podría, de modo que, una vez más, saco a pasear mi vertiente fan-fanática para darle a este último Mapa el homenaje que se merece.

Primero, una suerte de sinopsis...
A ver cómo os lo explico sin desvelar gran cosa porque de esta novela, cuanto menos sepáis antes de leerla, mejor que mejor.
Nos reencontramos con el sospechoso habitual de esta saga de Félix J. Palma, el señor H. G. Wells y su esposa Jane, como también con otros viejos conocidos (Murray, Emma y el agente Clayton) que se embarcan, una vez más en un sinfín de aventuras cuando, aparentemente, un nuevo personaje de una novela de Wells salta de sus páginas. En esta ocasión quien "escapa" es el Hombre Invisible y no lo hace en son de paz... Persigue como loco un libro "El mapa del caos" y nada saciará su sed de sangre hasta que esté en sus manos.
Desgraciadamente para Wells, el Hombre Invisible cree que el libro está en su poder... Aunque no sufráis, queridos amigos, que nuestro escritor favorito contará con la ayuda de Arthur Conan Doyle y Lewis Carroll para plantarle cara y, como imaginaréis, no se lo van a poner fácil.

Hasta aquí puedo leer sin destripar nada demasiado importante y sin revelaros lo que ha supuesto una de las grandes virtudes de esta novela: su compleja y precisa estructura de relojería. Casi parece una suerte de muñecas rusas en las que una trama se encaja en la siguiente y, cuando algún cambio sucede en ésta, la primera también se remodela a su paso. En pocas palabras, ¡menuda cabeza tiene Félix J. Palma! Porque ha hilado un argumento condenadamente complejo y endiabladamante perfecto. Todo tiene sentido, muchos pequeños detalles de las otras novelas encuentran justificación en esta novela y el resultado de este juego de prestidigitador es, simplemente, fantástico.

Esta novela es muchas novelas en una y por sus páginas desfila lo mejor de cada género decimonónico en un precioso homenaje que encandila a los amantes de esa literatura: fantasía, terror, aventuras (dios mío, ese capítulo que me tuvo con la respiración sostenida en cierta mansión abandonada con Doyle y Murray como protagonistas), amor (impactante ciertos reencuentros hacia el final de la novela), suspense, intriga detectivesca y decenas de detalles y giros que te dejan con la boca abierta y se quedan en tu mente hasta mucho después de haber cerrado el libro.

No puedo más que recomendároslo con todo mi corazón y mi entusiasmo, aseguraros que, es cierto, no pude dejar de llorar porque el final de esta saga es épico, con todas las letras, no podía creer lo que estaba leyendo al tiempo que quería agradecer a Félix que hubiera sido capaz de crear un desenlace tan tan impactante. ¿Sabéis lo que es llorar de puro regocijo, de pura emoción y orgullo por unos personajes que han crecido contigo y a los que sientes como amigos? Pues eso.
Todavía estoy asimilándolo.
Todavía estoy maravillada.

Un acierto seguro.

"El mapa del cielo"- Félix J. Palma

lunes, 26 de enero de 2015
Después de un mes y medio de auténtica locura (primero las Navidades con una felicidad y desfase de horarios bastante notorios y luego todo el mes estudiando y preparando las distintas partes del examen de Capacitació docent en Valencià), no he tenido tiempo ni energías para llevar a cabo uno de mis propósitos de año nuevo. Me prometí escribir al menos una entrada a la semana para dar un poco de asiduidad y consistencia a este blog que escribo demasiado a rachas. ¡Si hasta estoy considerando seriamente hacerme booktuber! El único problema es que me da un poco (bastante) vergüencilla grabarme en vídeo y subirlo a la red pero me he hecho seguidora de una decena de booktubers y lo cierto es que ha resultado que me entretiene un montón oír a otros hablando de libros.
Mientras aclaro las ideas y pienso si abro o no un canal, os dejo con una reseña que tenía
pendiente de publicar.
Se trata de la segunda parte de la Trilogía Victoriana de Félix J. Palma: El mapa del cielo y, os aviso desde ya, de que esta será una reseña entusiasta y llena de elogios hacia una de las mejores novelas que leí en 2012, releí en 2013 y rereleí entre finales de 2014 y los primeros días del año presente.
Hace unas semanas publiqué la reseña de la primera parte de la trilogía y planeo publicar dentro de unos días también la tercera, así no hay excusas como “oh, es que sin saber si ha gustado o no, no sé si leerla”. Os va a gustar, creedme. Y si mi subjetividad no os parece convincente, buscar por la red y veréis la enorme cantidad de críticas positivas que este escritor ha conseguido con sus tres novelas victorianas.
Por poneros en situación...
La acción recupera a uno de nuestros más queridos personajes-escritores de la anterior parte: H. G. Wells y lo sitúa de nuevo ante lo que parece una de sus novelas cobrando vida; en esta ocasión, unos trípodes alienígenas comienzan a conquistar la Tierra arrasando con la especie humana y toda su creación por el camino. Tanto él como su amada Jane y otros personajes que nos suenan ya familiares (Gilliam Murray o el bravo capitán Shackelton entre otros), viviremos una aventura trepidante intentando salvar el mundo de la destrucción... Solo que nada es lo que parece y, como en la anterior aventura, los viajes en el tiempo van a tener un papel muy importante en toda la acción.
Y es que Félix domina como nadie la voz de ese narrador “amigo” y “compañero” que nos guía con una manita en la espalda a través de sus saltos temporales y de enfoque de una manera magistral, consiguiendo lo que pocos consiguen: que, corte por donde corte la acción, siempre te apetezca continuar con los personajes que estabas al mismo tiempo que te encanta reencontrarte con los nuevos. Mmmh, me doy cuenta de que quizá suena un tanto enreversado, pero no quiero aclarar demasiado para non desmontar ninguna sorpresa.
Solo os daré algunas de las razones por las que esta novela, como las otras dos de Palma, se han convertido en mi trilogía favorita. Si no las releo de nuevo es porque todavía tengo la cabeza atrapada en “El mapa del caos” y me da miedo quedarme encerrada en bucle entre las más de dos mil páginas de la trilogía y volverme tarumba (aún más de lo que ya lo estoy).
Pero a lo que iba, ahí van mis razones para leer y releer esta increíble novela:

1.- Porque la pluma de Félix es asombrosa, está llena de matices y de imágenes bellísimas que, sin sobrecargar nunca la lectura, la convierten en una experiencia única e inolvidable.

2.- Porque las historias que crea son trepidantes, están tan bien ensambladas como el mecanismo de un reloj y no decaen en ningún momento. Al contrario, van en un continuo crescendo de emoción que te roba el aliento hasta el final.

3.- Porque, además de una muy buena historia de aventuras y ciencia ficción, esta novela, como sus dos compañeras son, ante todo un canto de amor a la literatura y a la imaginación.

4.- Porque siempre deja con ganas de más y te tiene pensando y soñando despierta hasta tiempo después de haberla acabado.

5.- ¡¡Porque salen H. G. Wells y Edgar Allan Poe!!

6.- Porque si, inaugurar el género del steampunk en España no fuera suficiente, encima Félix J. Palma lo ha hecho con literatura de calidad y reconocimiento internacional.

7.- Por el capitán Shackelton. (Leedla y lo entenderéis).

8.- Por Emma y Montgomery Gilmore y el intercambio de correspondencia más galantemente gracioso que he leído nunca.

9.- Por su desenlace. Porque te deja con sonrisa de pánfila y ganas de más.

En fin, que no puedo dejar de recomendaros esta maravilla de libro que sé que hará las delicias de quienes amamos la literatura y hemos fantaseado alguna vez con vivir dentro de una novela. Un diez rotundo, aunque, ¿qué demonios? un infinito le pega más.

Feliz Navidad + reseña de "El mapa del tiempo"

domingo, 28 de diciembre de 2014
¡Buenas noches, amigos virtuales!
Hacía mucho (demasiado) que no actualizaba el blog. Entre otras cosas porque llevo unos meses más liada de lo habitual pero sobre todo y aunque me cueste reconocerlo, porque a menudo me da una pereza terrible todo lo que conlleva tener que publicar una entrada: encender el ordenador (cada vez recurro menos a él y lo hago casi todo desde el smartphone), pelearme con blogger hasta que me deja darle el formato que quiero a la entrada, escribir y releer (varias veces) el texto que he escrito para, en cuanto le doy a publicar, encontrar alguna errata...
Excusas, lo sé, pero al menos lo reconozco y ese es el primer paso para superarlo, ¿no?
Lo cierto es que querría ser más constante porque aunque no me veais por aquí yo sigo con mis libretas de reseñas y comentarios sobre novelas, pelis o cualquier otra cosa que me gusta y llama mi atención a lo largo del año así que... ¡no debería poner tantas excusas!
Dicho lo cual, cambio de tercio totalmente y paso a desearos un final de año espectacular y un inicio de 2015 lleno de amor y buenos momentos acompañados de quien más queréis.
¿Papá Noel se portó bien con vosotros? ¿o sois más de Reyes? En casa hicimos el amigo invisible y el mío me regaló "Arenas movedizas" de Mar Carrión (acertó de pleno), mientras que el lunes, unos días antes de lo previsto, mi amigo Pedro del club de lectura me regaló "28 días", lo úlitmo de David Safier que esperaba como agua de mayo desde que me enteré de su cambio de rumbo y la temática tan apasionante que aborda en esta nueva novela: la rebelión del gueto de Varsovia durante 28 días contra las fuerzas alemanas. Por último, el 26 llegó a casa la última novela de mi amiga y gran escritora de romántica histórica Nuria Llop, por lo que supongo que algo bueno debo haber hecho a lo largo del año para merecerme tanta generosidad.
Contadme lo que os han regalado, sobre todo si son libros... ¡me encanta cotillear en las estanterías ajenas!
Pese a que mi lista de libros pendientes (y ya adquiridos) está alcanzando cotas inusitadas, estas semanas me he estado dedicando a retomar mi saga favorita, las novelas que me convirtieron por primera vez en grupie de un escritor (todos los booms de sagas literarias me llegaron siempre tarde y no viví la excitación y nervios de eseprar el siguiente tomo): os hablo de "la trilogía victoriana" de Félix J. Palma.
Esta reseña la iba a colgar el día 26, pero entre que mi ordenador está siendo de lo más cabezota últimamente (y se niega a abrir archivos o páginas web, según el momento) y que he estado fuera la mayor parte del tiempo, casi se me echa el año nuevo encima y yo sin publicarla.
Siento la espera.
Lo prometido es deuda. Espero que la lectura de la misma os provoquen ganas de leer la novela. En cuanto la abráis, no podréis escapar... ¡ni querréis!


El escritor andaluz Félix J. Palma.

 

Reseña de "El mapa del tiempo" de Félix J. Palma






El género steampunk, aquel que mezcla historia (preferentemente decimonónica) con ciencia ficción, parte de la hipótesis del “¿y si…?”: ¿y si las máquinas de vapor o los relojes hubieran avanzado de manera distinta a como lo hicieron?; ¿y si el ser humano los hubiera desarrollado hasta límites insospechados, convirtiendo el romance científico, aquellas novelas que inauguraron el género de la ciencia ficción con padres tan ilustres como Verne o H. G. Wells, en una realidad? En el siglo XIX, la ciencia evolucionó de manera totalmente desconocida hasta la fecha y parecía que sería capaz de lo más extraños prodigios. En el siglo XXI, esta posibilidad se ha visto lógicamente reducida o reconducida por caminos que aquellos primeros científicos no podían imaginar, pero la curiosidad, el placer de dejar volar la imaginación y crear un pasado distinto no ha desaparecido. Por ello se ha acuñado el término de steampunk, que engloba todas esas obras de “pasados-posibles” que han poblado, sobre todo, las librerías anglófonas.
 

La novela de la que os voy a hablar hoy se puede catalogar como steampunk, pero es mucho más que una ficción científica: El mapa del tiempo es un canto al gozo de escribir y de leer una buena historia, un tributo a la mejor novela victoriana, un continuo deleite para el lector amante del género, pero también una perfecta incursión para aquellos que lo desconocen. Os pido perdón de antemano si la reseña me queda muy fan-fanática y se me ven las costuras por todas partes; desde ya admito y con mucho orgullo que Félix J. Palma es mi escritor favorito en lengua española, un escritor portentoso de una imaginación inagotable y un dominio lingüístico que, sinceramente, consigue dejarme sin aliento como nadie (¿veis? Primer momento fan-fanática al canto).

¿De qué va El mapa del tiempo? En primer lugar, cabe destacar que ésta es la primera parte de la que se ha dado a conocer como “La trilogía victoriana” de Palma, tres novelas todas de género steampunk con un denominador común que las une y vertebra: el escritor H. G. Wells, el padre del romance científico inglés, el eterno disconforme con la sociedad que le había tocado en suerte y que, una y otra vez, trató de enmendar con sus novelas. Todas ellas, más allá del placer que su imaginativa provoca (¿quién no conoce El hombre invisible, La guerra de los mundos, La máquina del tiempo o La isla del doctor Moreau?), se fijan en un aspecto de la sociedad victoriana que Wells desprecia pero, para bien o para mal, todas ellas triunfaron como mero divertimento en su época. Pero no me entretendré más en la figura de Wells. Aquellos que os adentréis en las páginas de las novelas de Félix J. Palma llegaréis a conocerlo como si de un familiar se tratara y le cogeréis mucho cariño a ese escritor de cara de pájaro y ojillos vivaces.

De vuelta a la novela que nos ocupa, El mapa del tiempo puede leerse de manera independiente y es una novela perfectamente cerrada (otra cosa es que, una vez introducidos en el increíble Londres de Palma, queráis dejarlo ahí y no continuar con las siguientes partes de la trilogía). Sobre su trama no voy a ser demasiado explícita porque gira tanto a lo largo de sus páginas, da tantas sorpresas al lector, que no pienso privaros de descubrir por vosotros mismos cada una de ellas. Sirva decir, para abrir apetitos, que nos encontramos en el Londres de 1896… aunque un tanto cambiado: una empresa dirigida por un tal Gilliam Murray ofrece viajes al año 2000 y media ciudad sueña con poder pagar el costoso billete para ver cómo el bravo capitán Shackleton derrota al autómata Salomón, que en el 2000 se ha dedicado a exterminar la raza humana. La posibilidad de viajar en el tiempo nos llevará a conocer a Andrew Harrington y Claire Haggerty, dos jóvenes que no aceptan el mundo en que viven por razones distintas pero que creen que, desafiando el continuo temporal, podrán encontrar la felicidad que tanto anhelan. ¿No es eso –ser felices– a lo que aspiramos todos? Junto a ellos, otros muchos personajes pueblan estas páginas y la llenan de vida: Jack el Destripador y una de sus víctimas más famosas, Marie Kelly; Joseph Merrick, el afamado hombre elefante; Bram Stoker y Henry James… y cómo no, el ya mencionado H. G. Wells que se torna en pieza indispensable para que nuestros protagonistas alcancen sus sueños.

La historia tiene todos los ingredientes para atrapar a todo tipo de lectores: amor, aventuras, viajes en el tiempo, “cameos” famosos, misterios por resolver… y todo ello relatado con una maestría que, personalmente, me ha llevado a releer con un lápiz en la mano para marcar todos los fragmentos que más me gustaban. Y han sido muchos. Muchísimos. Porque Félix J. Palma no sólo borda la creación de ambientes y de personajes inolvidables (ay, Shackleton… suspiro, suspiro), sino que se convierte en un narrador próximo y pillo, capaz de engañarnos y, al mismo tiempo, cual ilusionista, dejar ante nosotros las pistas necesarias para no dejarnos engañar. Cada una de las partes de esta novela (cuenta con tres) es un crescendo de sorpresas. Cuando crees que ya lo has visto todo, la historia gira y tienes que reinterpretar lo leído… ¿qué queréis que os diga? Hacía tiempo que un escritor no conseguía llevarme tan bien de la mano, venderme tan tan bien una historia tan compleja y dejarme permanentemente con una sonrisa boba en la cara.

Sin embargo, os he dicho antes que esta novela es mucho más que una historia de aventuras fantásticamente escrita; es también un deleite para los sentidos sobre todo para aquellos que amamos la literatura y jugamos con las palabras con mayor o menor acierto. La novela está poblada de reflexiones sobre el proceso de escritura y el valor de la literatura, pero también subyace una lectura más profunda, aquella que nos lleva a plantearnos hasta dónde puede llegar el ser humano a trocar la realidad y cómo podemos cambiar el futuro y reinterpretar el pasado (aunque no tengamos una máquina del tiempo ni un agujero a la cuarta dimensión).

No me queda más que emplazaros, con toda la emoción de una fan-fanática, pero también con la ilusión de quien espera que os maravilléis tanto como lo hice yo (la primera, la segunda y esta tercera vez), con una novela de alta literatura y altísimo divertimento.

Que la disfrutéis.



 Por si alguno está interesado, os dejo la página web de Félix J. Palma. En ella encontraréis mucho más sobre la trilogía victoriana: http://www.felixjpalma.com/
También os dejo las portadas de los otros dos libros que conforman la trilogía: El mapa del cielo y El mapa del caos.