El mapa del caos - Félix J. Palma

jueves, 5 de febrero de 2015
¿Me creeríais si os digo que me he pasado cerca de 70 páginas sin parar de llorar de la más pura emoción? ¿Me tomaríais en serio si os digo que ésta es la novela más épica que he leído en mi vida?
Pues os hablo muuuuuy en serio, más no podría, de modo que, una vez más, saco a pasear mi vertiente fan-fanática para darle a este último Mapa el homenaje que se merece.

Primero, una suerte de sinopsis...
A ver cómo os lo explico sin desvelar gran cosa porque de esta novela, cuanto menos sepáis antes de leerla, mejor que mejor.
Nos reencontramos con el sospechoso habitual de esta saga de Félix J. Palma, el señor H. G. Wells y su esposa Jane, como también con otros viejos conocidos (Murray, Emma y el agente Clayton) que se embarcan, una vez más en un sinfín de aventuras cuando, aparentemente, un nuevo personaje de una novela de Wells salta de sus páginas. En esta ocasión quien "escapa" es el Hombre Invisible y no lo hace en son de paz... Persigue como loco un libro "El mapa del caos" y nada saciará su sed de sangre hasta que esté en sus manos.
Desgraciadamente para Wells, el Hombre Invisible cree que el libro está en su poder... Aunque no sufráis, queridos amigos, que nuestro escritor favorito contará con la ayuda de Arthur Conan Doyle y Lewis Carroll para plantarle cara y, como imaginaréis, no se lo van a poner fácil.

Hasta aquí puedo leer sin destripar nada demasiado importante y sin revelaros lo que ha supuesto una de las grandes virtudes de esta novela: su compleja y precisa estructura de relojería. Casi parece una suerte de muñecas rusas en las que una trama se encaja en la siguiente y, cuando algún cambio sucede en ésta, la primera también se remodela a su paso. En pocas palabras, ¡menuda cabeza tiene Félix J. Palma! Porque ha hilado un argumento condenadamente complejo y endiabladamante perfecto. Todo tiene sentido, muchos pequeños detalles de las otras novelas encuentran justificación en esta novela y el resultado de este juego de prestidigitador es, simplemente, fantástico.

Esta novela es muchas novelas en una y por sus páginas desfila lo mejor de cada género decimonónico en un precioso homenaje que encandila a los amantes de esa literatura: fantasía, terror, aventuras (dios mío, ese capítulo que me tuvo con la respiración sostenida en cierta mansión abandonada con Doyle y Murray como protagonistas), amor (impactante ciertos reencuentros hacia el final de la novela), suspense, intriga detectivesca y decenas de detalles y giros que te dejan con la boca abierta y se quedan en tu mente hasta mucho después de haber cerrado el libro.

No puedo más que recomendároslo con todo mi corazón y mi entusiasmo, aseguraros que, es cierto, no pude dejar de llorar porque el final de esta saga es épico, con todas las letras, no podía creer lo que estaba leyendo al tiempo que quería agradecer a Félix que hubiera sido capaz de crear un desenlace tan tan impactante. ¿Sabéis lo que es llorar de puro regocijo, de pura emoción y orgullo por unos personajes que han crecido contigo y a los que sientes como amigos? Pues eso.
Todavía estoy asimilándolo.
Todavía estoy maravillada.

Un acierto seguro.

2 comentarios:

Laura López Lamiel dijo...

¡Hola, Ana!

Ay, tu reseña me ha dejado con unas ganas inmensas de leer la última parte... ¡pero ya! La pena es que tendrá que esperar hasta el verano, pero madre mía mientras leía tu entrada me estaba mordiendo las uñas de la emoción, ¡en serio!

¡Un beso muy grande, bonita y felicidades por la reseña!

Laura

AnaCremades dijo...

Muchas gracias, Laura. Pues me he tenido que contener muchísimo porque no quería destripar nada importante. Pero es verdad que he llorado como una tonta de pura emoción. Simplemente, es la mejor conclusión para esta saga que podría imaginar.
Estoy deseando que la leas para comentarla contigo.

Besos,

Ana.