Contra la fuerza del viento - Victoria Álvarez

viernes, 6 de febrero de 2015
¡Buenos días y feliz viernes!
Permitidme este saludo alegre y vitalista porque lo que os traigo hoy es la reseña de una novela que ha hecho mis delicias esta semana y que estaba deseando compartir con todos vosotros.
Se trata de la última novela de Victoria Álvarez: Contra la fuerza del viento, la segunda aventura de los personajes que conocimos en Tu nombre después de la lluvia, una historia que sus lectores más fieles esperábamos como agua de mayo (o viento de febrero visto los días que tenemos...).

De modo que sin más dilación, os dejo en las mejores manos, las de Victoria Álvarez.


Sinopsis:


Inglaterra, 1905. Han pasado unos años desde los acontecimientos narrados en Tu nombre después de la lluvia y la vida ha sido generosa con el equipo del periódico Dreaming Spires. Nada parece poder perturbar su tranquilidad, pero a finales de mayo los tres amigos reciben la visita de la bella y misteriosa señorita Stirling, que luce sus mejores galas y acude a la ciudad con una tentadora oferta para ellos.

Alexander, Lionel y Oliver, acompañados por la excéntrica Veronica, acceden a acompañarla a una aldea cercana a Nueva Orleans para descubrir qué hay de cierto en la leyenda alrededor del Perséfone, un bergantín hundido misteriosamente en el río Mississippi en 1862. Nada queda del barco, y al principio la gente del pueblo parece poco dispuesta a recordar el pasado, pero al cabo de unos días sabremos mucho más del trágico destino de sus marineros, y cabe que incluso se revele la verdadera historia de la señorita Sterling…

Mi opinión:

¡Guau! Así, de entrada, porque hay que coger aire para empezar a desgranar los motivos por los que esta novela se ha convertido en mi favorita de todas cuanto ha publicado Victoria y porque, cuando la leáis, se os quedará la misma cara de incredulidad que a mí... ¡tiene unos giros argumentales increíbles!
A ver, un poco de calma y organización, como diría nuestro querido profesor Quills.
En esta ocasión volvemos a encontrarnos con nuestros muchachos investigando un suceso, cuanto menos, inquietante. Los investigadores del Dreaming Spires abandonan la confortabilidad de la vieja Europa y se embarcan en una aventura al más puro estilo Lo que el viento se llevó en una antigua plantación a orillas del Mississipi. Con ellos viajan Veronica, la sobrina de Alexander que se revela como toda una chica de armas tomar y la misteriosa señorita Stirling quien, a lo largo de esta novela, nos desvelará algunos de sus misterios y fundará otros en su lugar.
La investigación se desarrolla como en las buenas novelas decimonónicas: poco a poco, a partir de testimonios enlazados, golpes de azar (¿o no?) y situaciones peligrosas que te mantienen pegada a sus páginas y convierten en todo un reto abandonar la novela para volver al mundo real.
Porque si algo tienen las novelas de Victoria, y esta en particular, es que son muy reales, están tan bien documentadas y se nos ofrecen tantos detalles bien diseminados sobre la época y el contexto donde ocurren que enseguida empatizas con los personajes y sus emociones y parece que estés allí, con ellos.
Personalmente, me ha encantado. Tanto la trama acerca del barco hundido como las subtramas que tienen que ver con los protagonistas y sus propios misterios están muy bien hiladas y son igualmente interesantes. Las escenas se suceden unas tras otras con una armonía y precisión milimétrica de tal modo que las páginas se pasan volando y, cuando te quieres dar cuenta, te quedan menos de cien páginas (hecho real vivido en carnes).
En cuanto a los personajes, esta novela me ha gustado todavía más que la anterior porque no necesita de presentaciones: ya conocemos al equipo del Dreaming y también a nuestras chicas peleonas (ambas son guerreras y eso me encanta), de modo que la trama detectivesca gana protagonismo desde el principio. Además, han pasado dos años desde el final de la anterior aventura y también es muy agradable ver cómo han evolucionado los personajes.
Pero, por si todo esto no fuera suficiente reclamo para lectores dudosos, preparaos, porque vienen curvas. Unas curvas pronunciadísimas en forma giro argumental sorprendente (en realidad deberían ser giros porque hay dos hacia el final que...) que trastoca todo a su paso y te obliga a reinterpretar cuanto has leído (o a encajar piezas, como todo buen rompecabezas detectivesco victoriano).
En resumen, una novela imprescindible, escrita con el gusto y la precisión que caracterizan a esta joven escritora salmantina y llena de lo mejor que, de momento, nos ha ofrecido a los lectores. Aunque al ritmo que va... ¡no puedo esperar a leer la siguiente aventura!

Pdta.- Ejem... señores productores, les dejo unas propuestas para el posible cásting para la adaptación cinematográfica de esta genial trilogía...
Just saying...
Ben Barnes con el pelito más largo, sería un perfecto Oliver.

Aidan Turner como Lionel Lennox (elección aprobada por la autora).

Un Liam Neeson jovencito como el profesor Quills.

Mila Kunis, si le oscurecemos los ojos y le pintamos lunares... ¡la señorita Stirling en persona!


2 comentarios:

Laura López Lamiel dijo...

¡Hola, bonita!

He leído tu entrada y no puedo estar más de acuerdo contigo. Veo que hemos sentido lo mismo al leerla :) Creo que Victoria se supera cada día y parece que no tiene límite :)El casting que has hecho me ha encandilado, pero cuando he visto que has escogido a Neeson y Turner como Alexander y Lionel respectivamente, creo que no has podido estar más acertada. Ha sido verlos e imaginarlos directamente en mi cabeza.

Tengo muuuchas ganas de leer la última parte de la trilogía y quien sabe, tal vez... ¿una adaptación de la BBC?

¡Un besito muy grande!

Laura

AnaCremades dijo...

Hola, cielo!
Yo también creo que Victoria nos ha regalado la que es su mejor novela por el momento, sin duda.
No sé si harán adaptación pero se presta a ello, igual que la trilogía del caos de Félix J. Palma.
Besos