Cambios

jueves, 19 de mayo de 2011
Hay que ver las vueltas que puede dar la vida en pocas semanas.


  • Nunca había creído que sería capaz de acabar una novela, siempre me podía mi perfeccionismo y me desanimaba antes de darles la oportunidad a mis personajes de evolucionar y cobrar vida. ¿Qué estoy haciendo? ¿Cómo voy yo a crear una historia de peso?

  • Parecía que mi época de estudiante no acabaría jamás. Después de una carrera, otra y más tarde el doctorado. Y todo, ¿para qué? Mi generación ha tenido la desgracia de asomar la cabeza al mundo cuando peor está el mercado laboral. ¡Es tan frustrante pasar la vida esforzándose por algo que nunca llega a suceder!

  • Lo que más me preocupaba. Una mala racha personal que ha costado muchísimas lágrimas, noches en blanco y nervios acumulados.

Y sin embargo...



  • Terminé mi primera novela el 8 de mayo (fecha ya subrayada en mi calendario). Estoy corrigiéndola y peleándome con ese perfeccionismo que, si bien estuvo de vacaciones mientras redactaba a toda prisa, ahora ha vuelto para hacerme la puñeta. Sin embargo, la emoción de descubrir escenas que encajan, leer fragmentos como si fuera la primera vez y no hubieran salido de tus manos, supera todos los miedos.

  • Por fin he encontrado trabajo. No es el que yo soñaba, me cuesta ser optimista todos los días y los viernes son horribles (tiemblo pensando en mañana), pero al menos voy a saber qué es ganar un sueldo seguro y poder darme algún que otro capricho que antes, por falta de medios, me costaba tanto darme.

  • Por fin vi la luz al fondo del túnel. Más fuerte, menos ingenua y con ganas de pelear por lo que soy y lo que me gusta. El refrán "lo que no te mata, te hace más fuerte" ha cobrado sentido.

Y lo mejor, lo más sorprendente es que da igual los cambios que acontezcan en tu vida. Hay algo que nunca cambia: esa voz interior con la que hablas, tu esencia, tus pasiones y voz. Es increíble poder hacer este viaje sabiendo que siempre vas a estar acompañada.



Un abrazo y los mejores deseos a tod@s.


Ana

2 comentarios:

Yolanda Quiralte dijo...

¿sabes cómo llamo yo a todo eso? Madurar. Bienvenida al duro pero satisfactorio proceso de EVOLUCIONAR.
Un abrazo guapis

Ani Bennet dijo...

Gracias por tu bienvenida, Yolanda. Hay que ver lo difícil que puede resultar, pero lo gratificante que es cuando poco a poco ves cumplidas tus metas :)