Feliz Navidad + reseña de "El mapa del tiempo"

domingo, 28 de diciembre de 2014
¡Buenas noches, amigos virtuales!
Hacía mucho (demasiado) que no actualizaba el blog. Entre otras cosas porque llevo unos meses más liada de lo habitual pero sobre todo y aunque me cueste reconocerlo, porque a menudo me da una pereza terrible todo lo que conlleva tener que publicar una entrada: encender el ordenador (cada vez recurro menos a él y lo hago casi todo desde el smartphone), pelearme con blogger hasta que me deja darle el formato que quiero a la entrada, escribir y releer (varias veces) el texto que he escrito para, en cuanto le doy a publicar, encontrar alguna errata...
Excusas, lo sé, pero al menos lo reconozco y ese es el primer paso para superarlo, ¿no?
Lo cierto es que querría ser más constante porque aunque no me veais por aquí yo sigo con mis libretas de reseñas y comentarios sobre novelas, pelis o cualquier otra cosa que me gusta y llama mi atención a lo largo del año así que... ¡no debería poner tantas excusas!
Dicho lo cual, cambio de tercio totalmente y paso a desearos un final de año espectacular y un inicio de 2015 lleno de amor y buenos momentos acompañados de quien más queréis.
¿Papá Noel se portó bien con vosotros? ¿o sois más de Reyes? En casa hicimos el amigo invisible y el mío me regaló "Arenas movedizas" de Mar Carrión (acertó de pleno), mientras que el lunes, unos días antes de lo previsto, mi amigo Pedro del club de lectura me regaló "28 días", lo úlitmo de David Safier que esperaba como agua de mayo desde que me enteré de su cambio de rumbo y la temática tan apasionante que aborda en esta nueva novela: la rebelión del gueto de Varsovia durante 28 días contra las fuerzas alemanas. Por último, el 26 llegó a casa la última novela de mi amiga y gran escritora de romántica histórica Nuria Llop, por lo que supongo que algo bueno debo haber hecho a lo largo del año para merecerme tanta generosidad.
Contadme lo que os han regalado, sobre todo si son libros... ¡me encanta cotillear en las estanterías ajenas!
Pese a que mi lista de libros pendientes (y ya adquiridos) está alcanzando cotas inusitadas, estas semanas me he estado dedicando a retomar mi saga favorita, las novelas que me convirtieron por primera vez en grupie de un escritor (todos los booms de sagas literarias me llegaron siempre tarde y no viví la excitación y nervios de eseprar el siguiente tomo): os hablo de "la trilogía victoriana" de Félix J. Palma.
Esta reseña la iba a colgar el día 26, pero entre que mi ordenador está siendo de lo más cabezota últimamente (y se niega a abrir archivos o páginas web, según el momento) y que he estado fuera la mayor parte del tiempo, casi se me echa el año nuevo encima y yo sin publicarla.
Siento la espera.
Lo prometido es deuda. Espero que la lectura de la misma os provoquen ganas de leer la novela. En cuanto la abráis, no podréis escapar... ¡ni querréis!


El escritor andaluz Félix J. Palma.

 

Reseña de "El mapa del tiempo" de Félix J. Palma






El género steampunk, aquel que mezcla historia (preferentemente decimonónica) con ciencia ficción, parte de la hipótesis del “¿y si…?”: ¿y si las máquinas de vapor o los relojes hubieran avanzado de manera distinta a como lo hicieron?; ¿y si el ser humano los hubiera desarrollado hasta límites insospechados, convirtiendo el romance científico, aquellas novelas que inauguraron el género de la ciencia ficción con padres tan ilustres como Verne o H. G. Wells, en una realidad? En el siglo XIX, la ciencia evolucionó de manera totalmente desconocida hasta la fecha y parecía que sería capaz de lo más extraños prodigios. En el siglo XXI, esta posibilidad se ha visto lógicamente reducida o reconducida por caminos que aquellos primeros científicos no podían imaginar, pero la curiosidad, el placer de dejar volar la imaginación y crear un pasado distinto no ha desaparecido. Por ello se ha acuñado el término de steampunk, que engloba todas esas obras de “pasados-posibles” que han poblado, sobre todo, las librerías anglófonas.
 

La novela de la que os voy a hablar hoy se puede catalogar como steampunk, pero es mucho más que una ficción científica: El mapa del tiempo es un canto al gozo de escribir y de leer una buena historia, un tributo a la mejor novela victoriana, un continuo deleite para el lector amante del género, pero también una perfecta incursión para aquellos que lo desconocen. Os pido perdón de antemano si la reseña me queda muy fan-fanática y se me ven las costuras por todas partes; desde ya admito y con mucho orgullo que Félix J. Palma es mi escritor favorito en lengua española, un escritor portentoso de una imaginación inagotable y un dominio lingüístico que, sinceramente, consigue dejarme sin aliento como nadie (¿veis? Primer momento fan-fanática al canto).

¿De qué va El mapa del tiempo? En primer lugar, cabe destacar que ésta es la primera parte de la que se ha dado a conocer como “La trilogía victoriana” de Palma, tres novelas todas de género steampunk con un denominador común que las une y vertebra: el escritor H. G. Wells, el padre del romance científico inglés, el eterno disconforme con la sociedad que le había tocado en suerte y que, una y otra vez, trató de enmendar con sus novelas. Todas ellas, más allá del placer que su imaginativa provoca (¿quién no conoce El hombre invisible, La guerra de los mundos, La máquina del tiempo o La isla del doctor Moreau?), se fijan en un aspecto de la sociedad victoriana que Wells desprecia pero, para bien o para mal, todas ellas triunfaron como mero divertimento en su época. Pero no me entretendré más en la figura de Wells. Aquellos que os adentréis en las páginas de las novelas de Félix J. Palma llegaréis a conocerlo como si de un familiar se tratara y le cogeréis mucho cariño a ese escritor de cara de pájaro y ojillos vivaces.

De vuelta a la novela que nos ocupa, El mapa del tiempo puede leerse de manera independiente y es una novela perfectamente cerrada (otra cosa es que, una vez introducidos en el increíble Londres de Palma, queráis dejarlo ahí y no continuar con las siguientes partes de la trilogía). Sobre su trama no voy a ser demasiado explícita porque gira tanto a lo largo de sus páginas, da tantas sorpresas al lector, que no pienso privaros de descubrir por vosotros mismos cada una de ellas. Sirva decir, para abrir apetitos, que nos encontramos en el Londres de 1896… aunque un tanto cambiado: una empresa dirigida por un tal Gilliam Murray ofrece viajes al año 2000 y media ciudad sueña con poder pagar el costoso billete para ver cómo el bravo capitán Shackleton derrota al autómata Salomón, que en el 2000 se ha dedicado a exterminar la raza humana. La posibilidad de viajar en el tiempo nos llevará a conocer a Andrew Harrington y Claire Haggerty, dos jóvenes que no aceptan el mundo en que viven por razones distintas pero que creen que, desafiando el continuo temporal, podrán encontrar la felicidad que tanto anhelan. ¿No es eso –ser felices– a lo que aspiramos todos? Junto a ellos, otros muchos personajes pueblan estas páginas y la llenan de vida: Jack el Destripador y una de sus víctimas más famosas, Marie Kelly; Joseph Merrick, el afamado hombre elefante; Bram Stoker y Henry James… y cómo no, el ya mencionado H. G. Wells que se torna en pieza indispensable para que nuestros protagonistas alcancen sus sueños.

La historia tiene todos los ingredientes para atrapar a todo tipo de lectores: amor, aventuras, viajes en el tiempo, “cameos” famosos, misterios por resolver… y todo ello relatado con una maestría que, personalmente, me ha llevado a releer con un lápiz en la mano para marcar todos los fragmentos que más me gustaban. Y han sido muchos. Muchísimos. Porque Félix J. Palma no sólo borda la creación de ambientes y de personajes inolvidables (ay, Shackleton… suspiro, suspiro), sino que se convierte en un narrador próximo y pillo, capaz de engañarnos y, al mismo tiempo, cual ilusionista, dejar ante nosotros las pistas necesarias para no dejarnos engañar. Cada una de las partes de esta novela (cuenta con tres) es un crescendo de sorpresas. Cuando crees que ya lo has visto todo, la historia gira y tienes que reinterpretar lo leído… ¿qué queréis que os diga? Hacía tiempo que un escritor no conseguía llevarme tan bien de la mano, venderme tan tan bien una historia tan compleja y dejarme permanentemente con una sonrisa boba en la cara.

Sin embargo, os he dicho antes que esta novela es mucho más que una historia de aventuras fantásticamente escrita; es también un deleite para los sentidos sobre todo para aquellos que amamos la literatura y jugamos con las palabras con mayor o menor acierto. La novela está poblada de reflexiones sobre el proceso de escritura y el valor de la literatura, pero también subyace una lectura más profunda, aquella que nos lleva a plantearnos hasta dónde puede llegar el ser humano a trocar la realidad y cómo podemos cambiar el futuro y reinterpretar el pasado (aunque no tengamos una máquina del tiempo ni un agujero a la cuarta dimensión).

No me queda más que emplazaros, con toda la emoción de una fan-fanática, pero también con la ilusión de quien espera que os maravilléis tanto como lo hice yo (la primera, la segunda y esta tercera vez), con una novela de alta literatura y altísimo divertimento.

Que la disfrutéis.



 Por si alguno está interesado, os dejo la página web de Félix J. Palma. En ella encontraréis mucho más sobre la trilogía victoriana: http://www.felixjpalma.com/
También os dejo las portadas de los otros dos libros que conforman la trilogía: El mapa del cielo y El mapa del caos.

2 comentarios:

Laura López Lamiel dijo...

¡Hola, Ana!

Qué alegría me da ver que has colgado una nueva entrada :) Yo también te deseo un feliz fin de año y espero que el 2015 sea espectacular. Papá Noel me trajo un baúl que me recuerda mucho a las novelas de Jane Austen y el día anterior acudí a mi librería favorita para cotillear libros y no tendría que haber ido porque es un martirio no poder comprar nada. Estaba rodeada de las novelas de Editorial dÉpoca y luego de las obras de Benjamin Lacombe. La próxima vez espero comprarme algo :)

Y de la trilogía de Felix que te voy a decir... ¡Me encanta! Aún no me he leído la última parte, pero estoy ansiosa por hacerlo. En los próximos meses me encantaría incluirla en mi blog, pero antes tengo que hacer una relectura. Aunque no será ningún suplicio, tú ya me entiendes. ¡Me ha encantado la entrada que le has dedicado!

¡Feliz Año Nuevo, preciosa!

¡Un beso y un abrazo muy grandes!

AnaCremades dijo...

Muchas gracias por pasarte siempre por aquí, cielo. Estoy intentando ponerme al día con esto del blogger, ser más constante y también poco a poco ir visitando otros blogs que antes seguía más.
La trilogía se relee sola. Yo, de hecho eso es lo que he hecho: relectura para poder hacer bien las reseñas... y porque quería que la sorpresa de la última entrega me durara más. Pero no, todo se acaba qué pena, y encima después he leído el de Victoria y tengo doble pena y doble "mono".
En fin, a ver si sigo encadenando lecturas tan chulas.
Un abrazo!!
Ana.